"Todo el país estará profundamente preocupado por las noticias del Palacio de Buckingham a la hora del almuerzo. Mis pensamientos, y los pensamientos de las personas en todo el Reino Unido, están con Su Majestad la Reina y su familia en este momento", con este escueto mensaje en Twitter, Liz Tuss despertaba las alarmas alrededor del delicado estado de salud de Isabel II. La monarca, de 96 años, ha pasado la revisión médica este jueves dejando a su equipo "preocupados" y llevándoles a recomendar que quede bajo supervisión.

Artículo recomendado

La fragilidad de la reina Isabel II, con bastón, en su última aparición en el palacio de Balmoral

La fragilidad de la reina Isabel II, con bastón, en su última aparición en el palacio de Balmoral

Isabel II aún continúa en el castillo de Balmoral, donde este martes recibía a la nueva Primera Ministra a la que ha encargado la formación de la nueva administración del Gobierno tras la renuncia de Boris Johnson. Un acto histórico que tradicionalmente se había celebrado en Buckingham, pero que excepcionalmente ha tenido lugar en esta ocasión en el palacio de Balmoral, después de que los médicos recomendaran a la reina que evitara desplazamientos para no agravar sus problemas de movilidad. Asimismo, este miércoles tuvo que suspender la reunión programada por videoconferencia de su Consejo Privado por no encontrarse bien. "Tras una jornada ocupada este martes, Su Majestad ha aceptado esta tarde la recomendación de los doctores de descansar", señalaba el breve comunicado oficial.

Artículo recomendado

Isabel II toma una histórica decisión con la que vuelve a preocupar por sus problemas de salud

Isabel II toma una histórica decisión con la que vuelve a preocupar por sus problemas de salud

La delicada salud de Isabel II, que reaparecía con bastón y un aspecto frágil, se ha vuelto a resentir. Si bien el comunicado emitido por Buckingham afirma que se encuentra "cómoda" en su residencia de verano en Escocia, la preocupación es máxima después de que se haya sabido también que toda la familia real se ha desplazado urgentemente al palacio escocés. Por el momento, los primeros que han viajado para estar a su lado es el príncipe Carlos y su esposa, Camilla Parker.

Esta situación excepcional y preocupante se ha producido justo la misma semana que Meghan Markle y el príncipe Harry han visitado fugazmente Reino Unido para asistir a un evento benéfico en Manchester. Los Sussex rehusaron el ofrecimiento del heredero al trono de quedarse en Balmoral y el miércoles aterrizaban en Düsseldorf para presidir los Juegos Invictus.

El mismo día del último comunicado sobre el estado de salud de Isabel II, los duques de Cambridge han reaparecido acompañando a sus hijos en el primer día en su nuevo colegio.