“Ha sido un paso trascendental”. Así describe el periódico 'The Sun' la decisión del rey Carlos III de acudir a la misa del domingo de pascua en Windsor. “Como ha podido verse, el rey ha respondido muy bien al tratamiento durante las últimas semanas y los doctores han querido ajustar sus indicaciones a lo que el rey se ve capaz de hacer”. Esta información, que evidencia el verdadero estado de salud del rey, proviene directamente de palacio. Una fuente que ha filtrado a la prensa en los últimos tiempos noticias sobre el período más duro y oscuro del monarca británico.

Coincide esta publicación con rumores que acechan, a su vez, a Kate Middleton. Según 'The Daily Mail', la princesa habría dado el paso de contar el cáncer que padece por temor a filtraciones a la prensa sobre su estado de salud. De hecho, se asegura que había medios que ya conocían la situación antes de que la princesa emitiese su comunicado. ¿Qué hay de cierto en todo esto? Poco se sabe. Lo que sí queda claro es que la Familia Real británica tiene 'topos' entre sus filas. Personas que escapan a la confianza que han depositado tanto los reyes como los príncipes de Gales.

La salud de Carlos III filtrada desde Buckingham

El problema de comunicación entre los palacios de Buckingham y Kesington ha sido una constante en los últimos meses. Mientras el equipo del rey Carlos III se abría sobre su situación médica, el equipo de los príncipes de Gales hacía todo lo contrario. De hecho, comenzaban a tomar decisiones poco meditadas que avocaban a la Casa Real a una de sus mayores crisis de reputación en los últimos años. Una situación que se ha frenado después de que la propia Kate Middleton saliese a explicar lo ocurrido y evidenciar la situación por la que pasa.

El periódico 'The Sun' ha situado en la filas de los allegados al rey Carlos a uno de sus informadores. Si bien, las palabras que ha pronunciado esta persona sobre la salud el rey no son problemáticas ni conflictivas. El rey se encuentra mejor, responde al tratamiento y el equipo médico va ajustado sus planes. Eso sí, que la noticia provenga directamente de personas vinculadas a Buckingham pone en alerta al círculo más cercano al monarca.

Las cuestiones sobre salud han sido una de las máximas a proteger en la Corona británica. La reina Isabel II era reacia a confesar nada que tuviese que ver con su estado físico y así lo han aprendido sy hijo y su nieto. El príncipe Guillermo, de hecho, era de los que menos se mostraban partidario a que Kate Middleton expusiese su situación en público. Algo que la princesa quiso hacer animada por su suegro, Carlos III, y por la recepción que había tenido la noticia sobre su cáncer.

¿Filtraciones sobre la salud de Kate Middleton?

Era Helen Wade, periodista de la 'BBC', quien afirmaba que el viernes en el que se emitió el comunicado de Middleton, desde Casa Real tan solo les habían advertido acerca de un importante hecho que iba a ocurrir en horario de tarde-noche. Pocos minutos antes de la publicación del comunicado y siguiendo los canales habituales, les escribieron “Kate Middleton”. Pero los periodistas desconocían el contenido del comunicado.

Queda poco plausible que se hubiese producido filtraciones sobre una noticia tan importante y delicada y, sobre todo, que estas fuesen a ser publicadas. Nada más privado que la salud y, sobre todo, cuando se refiere a enfermedades. Solo la princesa de Gales en primera persona podía ser quien comunicase el cáncer que se le ha diagnosticado y el tratamiento de quimioterapia que está siguiendo.

Cabe recordar que hasta el día del comunicado tan solo algunas personas del círculo cercano a Middleton se habían pronunciado para indicar que la princesa se encontraba bien. Manifestaciones que no hacían suponer el diagnóstico que había recibido y la gravedad de la situación. Fue la propia princesa de Gales quien decidió sincerarse y comunicar lo que estaba pasando tanto ella como su familia. Un revés que ha provocado oleadas de reacciones y muestras de cariño.