Sin su familia y en el banquillo, así ha sido el debut de Pablo Urdangarin en su nuevo equipo, el HBC Nantes. Este fin de semana era importante para el segundo hijo de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin, ni más ni menos que su primer partido en su nuevo equipo pero nada ha salido como el joven hubiera imaginado.

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Pablo Nicolás, que sigue progresando en su carrera deportiva en el mundo de balonmano, donde quiere seguir los pasos de su padre, se ha estrenado en su nuevo equipo francés pero, lejos de lo que podía imaginar, no ha estado acompañado por ninguno de los miembros de su numerosa familia.

Ni su madre ni sus hermanos han estado animándole desde la grada, ni tampoco su padre, obviamente, desde hace 14 meses ingresado en la prisión de Brieva (Ávila). Ni tampoco su tío Felipe o cualquiera de sus primos, todos ocupados con sus apretadas agendas y centrados en la vuelta al cole.

Para colmo y aunque el joven está entrenando duro y muy entregado en su nuevo equipo no ha jugado y ha animado a sus compañeros desde el banquillo.

Precisamente fue Pablo Nicolás el gran ausente en la reciente operación del rey Juan Carlos, que ha conseguido reunir después de mucho tiempo a toda la familia de Felipe VI en un mismo espacio, aunque no en el mismo tiempo, por unos días. Su madre estuvo en el hospital junto a sus hermanos, Juan, Miguel e Irene, y luego los cuatro visitaron a Iñaki Urdangarin en la cárcel, otra visita en la que no estuvo Pablo, concentrado en el inicio de temporada con su equipo.