La seguridad es un tema muy importante para Meghan Markle (41 años) y el príncipe Harry (38 años), ambos están concienciados con que tienen que vivir con un equipo de seguridad cerca de ellos para poder tener la sensación de que están protegidos y a salvo. Tras la salida de los royals de la Casa Real británica se han sentido desprotegidos por parte de la monarquía y han decidido que ellos tendrán seguridad privada aunque el presupuesto salga de su bolsillo. 

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Desde que la pareja comenzara su relación las redes han ido hablando acerca de ellos, algunos con cariño y otros han proyectado su odio hacia ellos, algunos incluso amenazandolos de muerte. Un asunto grave que los duques de Sussex no han querido pasar por alto y por eso decidieron tener guardaespaldas

Harry y Meghan

Los duques de Sussex

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Reestructuración en el equipo de seguridad

El pasado fin de semana, en Inglaterra se vivía uno de los días grandes debido a la coronación de Carlos III, a la que asistió el príncipe Harr. No obstante, al otro lado del océano Meghan Markle disfrutaba de la tranquilidad de su hogar celebrando el cumpleaños del pequeño Archie. La fiesta fue privada e íntima, solo estuvieron presentes algunos amigos de la pareja y sus hijos. 

El domingo, día 7 de mayo, la duquesa de Sussex decidió dar un paseo con dos de sus mejores amigos y en esa caminata se descubrió que los royals tienen un nuevo guardaespaldas. Este nuevo miembro del equipo de seguridad estuvo anteriormente trabajando para Kim Kardashian, la celebrity lleva muchos años manteniendo un fuerte dispositivo de seguridad para ella y su familia, el cual reforzó tras el ataque sufrido en París en 2016. 

Este nuevo empleado de Meghan Markle, trabajó durante muchos años para Kim, incluso antes de haber sufrido el violento suceso de París en el que los ladrones sustrajeron varios millones de euros en joyas y pertenencias de la socialité. La más famosa del clan Kardashian mantuvo en nómina a este guardaespaldas después del accidente pero en la actualidad ya no trabajaba para ella. 

De modo, que Meghan ha contratado a este profesional para que vele por la integridad de su familia. Según ha publicado The Sun, estos guardaespaldas suelen haber trabajado anteriormente como "policías o militares", así lo contaba  Steve Stanulis, otro exguardaespaldas de Kim Kardashian. “Normalmente, si alguien es lo suficientemente bueno para trabajar para estrellas, no es raro que lo quiera más gente”.

Harry y Meghan

Problemas con el guardaespaldas anterior

Desde que se mudaron a Estados Unidos, Harry y Meghan han estado contratando agentes de seguridad para que velen por la integridad de su familia, ya que sin ellos se sentía desprotegidos. Hasta hace poco tiempo, uno de los miembros de este equipo lo formaba Alberto Álvarez, que había trabajado como responsable de seguridad de Michael Jackson. 

El tiempo de Álvarez con los duques de Sussex ha terminado debido a sus problemas legales. El guardaespaldas, ha  tenido varios encontronazos con la justicia por conducir bajo los efectos del alcohol y también ha sido acusado de violencia doméstica. Unos comportamientos más que inapropiados que Meghan y Harry no estaban dispuestos a tolerar en su entorno. 

Con la marcha de Álvarez ha entrado el que fuera guardaespaldas de Kim Kardashian. El gasto que los duques de Sussex emplean en su seguridad no se sabe a ciencia cierta pero hay estimaciones que indican que la pareja podría estar gastando alrededor de 1.500 dólares diarios. Una cifra bastante elevada que recuerda cuál es la posición de los royals exiliados en la sociedad, solo unas pocas personas pueden tener este tipo de gastos para poder llevar su vida con normalidad. 

La pareja vivió algunas situaciones muy violentas cuando se marcharon a Londres y pusieron rumbo a Canadá. En el documental de Netflix aparecen imágenes en las que se ven a diferentes personas humear por la entrada de la casa en la que estaban viviendo y cómo se acercaban de manera siniestra al telefonillo de la puerta. Una experiencia muy traumática para Harry y Meghan que solventaron huyendo a Estados Unidos a la casa de uno de sus amigos, Tyler Perry.