Si había un reencuentro esperado en la Commonwealth ese era el de Kate Middleton y Meghan Markle. Hacía meses que la mujer del príncipe Guillermo y la mujer del príncipe Harry no coincidían en público. Eran muchas las preguntas que se tenían que resolver. ¿Quién ganaría el duelo de estilo?, ¿Cómo sería su reencuentro tras el anuncio del ‘Megxit’?, ¿Quién se llevaría el protagonismo? Preguntas que por fin tienen respuesta y en líneas generales se puede decir que el protagonismo ha estado más que repartido y que su reencuentro ha sido muy correcto. No hemos visto a los duques de Cambridge y a los duques de Sussex tan unidos como el año pasado, cuando llegaron los cuatro juntos a este evento y hablaron y se dedicaron sonrisas. Esta vez no han tenido contacto físico, pero sí que se han saludado y no ha habido muestras de malos rollos.

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Entre las cuestiones que han llamado la atención ha estado que Kate Middleton ha ‘obligado’ a Meghan Markle a sentarse detrás de ella. En el interior de la abadía la familia real ha ocupado un sitio privilegiado, pero algunos han tenido que conformarse con la segunda fila mientras otros han estado en primera línea. En el caso de Kate y Guillermo ellos se han sentado delante junto a Carlos y Camilla y junto a la reina de Inglaterra. Por el contrario, Meghan y Harry han ocupado los asientos de la segunda fila junto a familiares como los condes de Wessex. La razón no ha sido otra que el protocolo. La norma dicta que en este tipo de actos los más cercanos a Isabel II en la línea de sucesión tengan un sitio preferente y más cercano al altar, mientras que el resto esté un poco más retirado.

Meghan y Kate

De esta forma en cuanto a posición ha sido Kate la que se ha llevado el protagonismo, pero si hablamos de estilismos ha sido Meghan la que ha acaparado más miradas. Para su reencuentro Kate Middleton ha sorprendido repitiendo estilismo. Ha lucido un abrigo en color burdeos que ya llevó en la tradicional misa de Sandringham en 2018, donde también coincidió con Meghan. Con esta prenda ha hecho un guiño a Diana de Gales, ya que es de su diseñadora preferida Catherine Walker.

Harry y Meghan

Meghan sí que ha estrenado look. La duquesa de Sussex ha elegido el color verde para su última aparición programada hasta el momento como miembro de la familia real británica. El vestido es de Emilia Wickstead, una diseñadora en la que la mujer del príncipe Harry ha confiado en ocasiones anteriores. De silueta recta, largo midi y manga larga, si algo ha destacado de él ha sido su espectacular capa. Una capa que muchos han asociado a que Meghan ha querido transmitir una imagen de super woman. Con su elección, Meghan ha ganado en uno de los duelos de estilo más esperados de los últimos tiempos.

De esta forma los duques de Sussex ponen fin a unos días muy intensos. Meghan llegó a Londres el pasado jueves y desde entonces no ha parado de despedirse de sus funciones como miembro de la corona. Uno de los momentos más especiales tuvo lugar ese mismo día, cuando se despidió con una comida del equipo que durante estos años ha trabajado para ella. Ahora toca poner rumbo a Canadá para reencontrarse con el pequeño Archie y continuar con su nueva vida.