Una de las fechas que Isabel II esperaba con más ganas era el 13 de junio. Ese día se iba a celebrar el Trooping the Colour, uno de sus eventos anuales preferidos. Aunque la reina de Inglaterra cumple años el día 21 de abril, siempre se espera a este evento para celebrar por todo lo alto su aniversario junto a toda su familia. Además en esta ocasión tenía pinta de que iba a ser un día de lo más especial. Había muchas probabilidades de que el día en el que tenía previsto celebrar su 94 cumpleaños se reencontrara con el pequeño Archie Harrison.

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Sabiendo que es un día muy importante para la monarca Harry y Meghan se estaban planteando viajar a Londres para estar con ella en esta jornada marcada en el calendario. Pero la crisis del coronavirus truncó sus planes. En cuanto comenzaron las cancelaciones de eventos, se tomó la decisión de no llevar a cabo este evento. Una decisión muy dolorosa para la reina de Inglaterra a la que ahora ha buscado una solución.

Isabel II Trooping the Colour

La reina de Inglaterra tendrá celebración de cumpleaños, aunque será muy peculiar en comparación a la tradicional. Desde Buckingham Palace han confirmado que si ella no puede ir al Trooping the Colour, que el Trooping the Colour vaya a ella. Han decidido celebrar una versión reducida de esta fiesta tan especial para la corona británica. Lo harán con un desfile militar privado en el castillo de Windsor, lugar en el que la soberana se encuentra pasando el confinamiento junto a su marido Felipe de Edimburgo.

Por el momento se desconoce si asistirá algún miembro más de la familia real británica a esta celebración. Pero teniendo en cuenta que se permiten celebraciones con un número reducido de personas, existe la posibilidad de que alguno de sus hijos o de sus nietos se acerque para estar junto a ella en este día. El que estará seguro es el duque de Edimburgo, que también celebra su cumpleaños en los próximos días.

Felipe de Edimburgo

El próximo 10 de junio el marido de Isabel II cumple 99 años y él también tiene claro cómo lo va a celebrar. Lo hará con una comida privada en el castillo de Windsor junto a su mujer. Felipe de Edimburgo nunca ha sido de grandes celebraciones y es muy probable que si no hubiera ocurrido la crisis del coronavirus, lo hubiera celebrado de forma similar.