Era una imagen que pocos habían vaticinado. La infanta Cristina e Iñaki Urdangarin juntos en Bidart como si nada hubiese pasado. La hermana del rey acudía a la localidad francesa donde su todavía marido y tres de sus hijos estaba pasando las vacaciones y se reunía con ellos en la playa, tal y como informa la revista 'Hola'. La estancia de la familia casi al completo fue breve -tan solo dos días- y la tensión entre la expareja continúa más que presente. Eso sí, parece que, poco a poco, las aguas intentan volver a su cauce.

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La infanta Cristina ha puesto, una vez más, a sus hijos por delante. La hermana del rey emprendía el viaje a Bidart, como tantas otras veces, para acompañar a tres de sus hijos -Pablo, Miguel e Irene- que se encontraban pasando unos días con su padre, Iñaki Urdangarin. Pese a que la distancia entre el todavía matrimonio es evidente, la infanta pretendía dar una pátina de normalidad por el bien de sus hijos. Que todo se pareciese un poco a lo que fue.

Tras pasar unos días en Palma junto a su madre y luego en Cádiz, según detalla la citada publicación, la infanta Cristina llegaba a Bidart para encontrarse con sus hijos y su todavía marido en la playa donde estos estaban practicando deporte. La alegría de los jóvenes fue enorme aunque la tensión entre la infanta y el deportista se podía notar en la distancia.

Dos días juntos

La coincidencia de la familia casi al completo -faltaba Juan, el hijo mayor- tan solo duró dos días. Al poco, fue Iñaki Urdangarin quien cogió las maletas y puso rumbo a un destino todavía desconocido. Se trata de las primeras vacaciones tras la noticia de la separación de la pareja y pese a que muchos habían apuntado que estos no iban a coincidir en ningún momento, no ha sido así. Como en todo en su vida, la infanta Cristina ha vuelto a pensar primero en sus hijos.