Iñaki Urdangarin recibe una misteriosa visita en la prisión de Brieva

El exduque de Palma, a quien han notificado recientemente que le han concedido el tercer grado, ha estado acompañado este puente de la Constitución

Iñaki Urdangarin
Gtres

Todo se mueve rápidamente alrededor de Iñaki Urdangarindesde que se supo que el tercer grado este diciembre era una realidad. A pesar de que cumple condena en prisión desde junio de 2018, se están percibiendo movimientos de persona de su entorno, muy probablemente preparando esa inminente salida después de que haya cumplido un cuarto de su condena. El último de estos gestos ha tenido lugar este pasado sábado 7 de diciembre y se ha traducido en forma de visita misteriosa.

Desde hace semanas, el exduque de Palma goza del privilegio de poder salir dos días a la semana de la prisión de Brieva (Ávila). Los martes y jueves se desplaza al Hogar Don Orione, en Madrid, para cumplir con labores de voluntariado. A estas salidas extraordinarias, se suma ahora los cuatro días que esta previsto que disfrute de manera inminente y que le han concedido, después de que haya hecho su primera petición de permiso de salida implícito al tercer grado aprobado por Junta de Tratamiento del Centro Penitenciario de Brieva.

Dada la gran expectación que genera cada uno de sus pasos, era de esperar que las nuevas visitas que iba a recibir Urdangarin desde el momento de su petición de salida, iban a despertar igualmente curiosidad. Tal como publica ¡Hola!, un coche de alta gama con los cristales tintados llegaba a la cárcel abulense donde permanece el marido de la infanta Cristina. La identidad de la persona o persona que viajaban en el coche no ha trascendido, pero el vehículo podría haber ido ocupado por la propia hermana del rey Felipe VI, o por alguno de sus hijos.

Lo cierto es que se puede barajar cualquier posibilidad desde que a Iñaki se le concediera el permiso para hacer de voluntario en Don Orione. Y más teniendo en cuenta los guiños que la familia real ha hecho al marido de Cristina de Borbón todo este tiempo. Cabe recordar que las reinas Letizia y Sofía se pararon en el puesto que el centro había montado para el rastrillo benéfico Nuevo Futuro. Asimismo, el pasado 6 de diciembre cumplía 19 años su hijo Pablo Nicolás, motivo de peso para que ambos pudieran reencontrarse el pasado sábado.

Por el momento, todo son conjeturas y más teniendo en cuenta que Urdangarin ha sido objeto de numerosas excepciones. ¿Se habrá tratado de una visita programada y meramente familiar o se habrá trazado una estrategia para preparar su salida? Tal como deslizaba recientemente Pilar Eyre en su blog de Lecturas, Iñaki "dormirá en la cárcel, pero podrá pasar todo el día fuera", situación que abre la posibilidad a que pueda disfrutar las navidades en familia... y quién sabe si en Zarzuela.