Conocida como la "princesa desaparecida", Marie-Christine de Bélgica (de 68 años), primera hija del rey Leopoldo III y la princesa Lilian, hermanastra del rey Alberto II y, por lo tanto, la tía del rey Felipe de Bélgica, se marchó a Estados Unidos hace más de 40 años con la intención de romper cualquier lazo familiar con su país natal.

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Desde entonces, nadie supo dónde ni cómo se encontraba hasta que en el año 2007 concedió una entrevista al diario Laatste Nieuws, donde se tuvieron las últimas noticias sobre su reservada vida.

Marie-Christine de Bélgica

Pero, trece años más tarde, en otoño de 2019, un medio de comunicación belga rastreaba a la princesa consiguiendo algunas informaciones sobre la tía del actual monarca: ahora vive en Sequim, un pueblo de menos de 7.000 habitantes perdido en medio del desierto de Washington, Estados Unidos, y continúa convencida de la necesidad de abolir la monarquía en Bélgica.

Tal y como ha confesado su hermana Esmeralda de Bélgica en varias ocasiones, "Marie-Christine no quiere mantener ningún contacto ni con la familia ni con los amigos del pasado. Es su elección. Dice que tiene una nueva vida. Me pone triste, pero respeto su decisión. Lo intenté durante 4 años, pero ella realmente no quiere y no puedo obligarla".

Alberto y Paola de Bélgica
Gtres

Al parecer, su famosa huída podría tener relación con diferentes traumas de la infancia, así como con la pésima relación que siempre mantuvo con sus padres. Estas informaciones las revelaba el periodista Mario Daneels, el mismo que ahora ha hecho saltar las alarmas por los supuestos problemas con la adicción al juego de su esposo Jean-Paul, de 68 años de edad.

La pareja compraba una casa en Sequim en 2009, una vivienda valorada en 325.000 dólares, rodeada de bosques y montañas, y donde parecían haber encontrado la serenidad y ese refugio tan ansiado. Ahora, las posesiones de Marie-Christine de Bélgica podrían verse afectadas por la supuesta ludopatía de su marido, tal y como informa la revista Story, que ha publicado que Jean-Paul tiene antecedentes penales y estaría prohibiendo a la princesa tener contacto con el mundo exterior, habiéndola dejado sin pertenencias personales a consecuencia de sus deudas.