La situación de crisis sanitaria que atraviesa el mundo con motivo del covid-19 ha provocado que las Casas Reales tengan que reestructurar su agendas y, en algunos casos, también enfrentarse al contagio de manera más que directa.

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Así le sucedía el pasado 19 de marzo a Alberto de Mónaco, quien daba positivo por coronavirus ante la atenta mirada de todos los medios de comunicación. Unos días más tarde, y tal y como se sospechaba por haber asistido a un evento juntos, se confirmaba el contagio del príncipe Carlos de Inglaterra. Afortunadamente, ambos royals superaron el virus y ya están totalmente recuperados.

Alberto y Charlene de Mónaco
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En el caso del soberano monegasco, y tal y como se anunciaba desde el Principado, su estado de salud no revistió gravedad en ningún momento. Eso sí, se mantuvo aislado de su mujer y sus hijos el tiempo necesario para superar la enfermedad sin riesgo de transmitírsela a ningún miembro de su familia.

Fue entonces cuando, a pesar de que el hermano de Carolina de Mónaco continuaba trabajando y atendiendo su agenda desde su confinamiento, las miradas se posaron en Charlene de Mónaco, cuestionándose si es capaz de afrontar su papel como primera dama.

Charlene de Mónaco
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Sin embargo, la princesa sudafricana ha demostrado que está al mando de varios frentes con respecto a la pandemia que atraviesa también el pequeño estado de Mónaco. A través de la Fundación Princesa Charlène, en la que trabaja junto a hermano Gareth, que es secretario general de la misma, se han distribuido 5.000 mascarillas reutilizables con la inscripción #strongtogether (fuertes juntos) en el centro comercial Fontvieille del Principado, así como en otros establecimientos abiertos al público.

Además, Charlene forma parte de una importante campaña desde las redes sociales en la que están implicadas numerosas personalidades entre los que se encuentran Rafa Nadal, Fernando Alonso, Marc Márquez, los actores Patrick Dempsey y Michael Fassbender, el cantante Pharrell Williams o la alcaldesa de París, Anne Hidalgo.

Se trata de un movimiento puesto en marcha por la Federación Internacional del Automóvil para pedir a la gente que se quede en casa: "Seguimos las reglas en la carretera, ahora las seguimos en casa". Con estas palabras adaptan el mensaje enviado desde 2017 para promover la seguridad vial a la situación de crisis sanitaria actual, un cambio apoyado por todos los miembros de la iniciativa, tal y como puede verse en las redes sociales de la propia organización.