Esta semana el Gobierno de los Países Bajos ha confirmado una información que venía barajándose dos semanas: el robo en la espectacular villa Rocco dei Dragoni, la casa de vacaciones que tiene la Familia Real holandesa en la Toscana, adquirida por la princesa Beatriz y su marido, el príncipe Claus, en la década de los setenta.

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Desde entonces han sido muchos los veranos que la Familia Real ha pasado allí, tantos que los mismos residentes de la localidad de Tavernelle la conocen como "Villa Beatriz". La ahora princesa siempre tuvo el deseo de mantener este refugio italiano fuera de los focos mediáticos, razón por la que la información no ha salido a la luz hasta ahora. En él, tal y como ha confesado la madre del rey Guillermo en más de una ocasión, guarda los mejores recuerdos familiares, además de contar con el cariño de los lugareños que la hicieron ciudadana honoraria a finales de los ochenta

villa Rocco dei Dragoni
Koninklijk Huis

Tal y como ha informado el periódico regional La Nazione, la noche del sábado 4 de julio unos ladrones se habrían saltado la valla para forzar una ventana y entrar en la villa de Tavarnelle Val di Pesa, un pueblo cerca de Florencia en las colinas del Chianti. A pesar de no llevarse nada de valor del interior de la casa, sí huyeron en un vehículo todoterreno de la familia, que abandonaron horas más tarde.

Ahora la propiedad, como informa el citado medio holandés, pertenece legalmente a sus hijos, los príncipes Guillermo y Constantino, y a Luana y Zaria, las hijas del difunto príncipe Friso.

La información se confirma a pocos días de que Guillermo y Máxima comiencen sus vacaciones de verano, un periodo que puede que este año sea diferente tras la reciente adquisición de un lujoso yate con el que podrían navegar por aguas griegas, ya que también poseen una gran villa con embarcadero propio en una zona privilegiada cerca de Kranidi.