Mónaco tiene marcado en su calendario el próximo 21 de marzo como una de sus fechas más importantes del Principado. Será ese mismo sábado cuando se celebre una nueva edición del Baile de la Rosa, el primero sin Karl Lagerfeld como director artístico. Fue en 1954 cuando la princesa Grace creaba esta cita internacional que reúne a personalidades y celebrities de todo el mundo en la prestigiosa Salle des Etoiles del Sporting Monte-Carlo.

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El káiser de la moda, fallecido hace exactamente un año -el 19 de febrero del año pasado- a los 85 años, se encargaba de supervisar esta velada, y solo un mes antes de morir tuvo tiempo de ultimar los preparativos de la edición de 2019, celebrada a finales de marzo con el tema de la Costa Azul.

Casa Real de Mónaco y Karl Lagerfeld
Gtres

Para la nueva edición del Baile de la Rosa, Carolina de Mónaco ya ha escogido al que será el heredero de la dirección artística del evento. Será el diseñador francés Christian Louboutin quien releve a Lagerfeld y se encargue de los preparativos de este año, una velada que el creador de los famosos zapatos de suela roja ha adelantado que será muy colorida, ya que la temática será Bollywood.

​La elección de Christian Louboutin como director creativo del Baile de la Rosa no es casual. Aunque el nombre de Carolina de Mónaco está estrechamente unido al de Chanel como musa de Lagerfeld, la princesa también jugó un papel destacado en la historia de la casa Louboutin, siendo la primera famosa que se calzó los míticos zapatos.

Christian Louboutin
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Fue en 1991 cuando, tal y como recuerda el propio Louboutin, abría su tienda de París. "Un mes después, vino una periodista. Quería hacer un reportaje sobre las tiendas nuevas de París", aseguraba en una entrevista concedida a la revista Tatler. "Dos o tres minutos después, llegó Carolina de Mónaco con una amiga y empezó a enseñarle la tienda. La periodista no me lo dijo, pero le impresionó mucho ver a alguien de ese perfil en una tienda nueva. Su artículo se publicó en enero, y los clientes empezaron a venir por ese artículo".

Desde entonces, la princesa es buena amiga y clienta del diseñador, y entre ellos queda el divertido recuerdo de aquel día en el que, tal y como suele bromear Carolina de Mónaco, también fue buena vendedora. "¡Prácticamente le vendió la tienda entera a su amiga!", recordaba emocionado el diseñador.

Tras fallecer su madre, Grace Kelly, en 1982 la princesa se convirtió en la presidenta de la Fundación Princesa Grace de Mónaco, destinataria de los fondos recaudados en este tradicional Baile de la Rosa que abre las puertas a una nueva primavera.