Tal fue la exposición mediática que protagonizó Iñaki Urdangarin durante su primer permiso penitenciario el pasado mes de diciembre en el que no dudó en salir a misa, se le pudo ver paseando... que ha llamado la atención que en esta ocasión se haya decantado por la discreción más absoluta. Durante estos primeros días de concesión no ha habido ni rastro del marido de la infanta Cristina. El ex duque de Palma permanece en su casa familiar en Vitoria junto a su mujer y sus hijos pequeños.

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La elección de la fecha no ha sido al azar ya que estos días se corresponden con unos días de vacaciones con motivo de la Semana Blanca de sus hijos pequeños: Miguel e Irene, quiénes viven en Ginebra junto a doña Cristina. El único que no ha tenido oportunidad de ver a su padre ha sido Pablo, que está inmerso en sus compromisos profesionales.

Las únicas fotografías que se tienen son de la llegada de Iñaki y Cristina a Vitoria en un coche conducido por ella, pero no han estado encerrados en casa. Según ha podido saber Vanitatis, el pasado domingo, el matrimonio acompañado por Claire Liebaert, madre de Iñaki, visitaron el santuario de Nuestra Señora de Oro, en Álava. Un enclave precioso donde han disfrutado de la naturaleza y las mejores vistas de la zona.

Al parecer, esta habría sido la única salida de Urdangarin de la casa y es que una vez más, el domicilio familiar se ha convertido en el punto de encuentro para todos los que quieran ver al marido de la infanta Cristina durante estos días en libertad. La discreción y la tranquilidad han sido los grandes protagonistas de esta segunda puesta en libertad que terminará este jueves con su regreso a la cárcel de Brieva. Un paso más al ansiado tercer grado.