El pasado mes de marzo el príncipe Alberto II daba positivo por coronavirus, una noticia que llegaba al Principado convirtiéndole en el segundo royal contagiado, por detrás de Carlos de Habsburgo-Lorena.

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A pesar de haberse visto afectado, la salud del monegasco nunca revistió gravedad, por lo que pudo continuar atendiendo su agenda oficial durante el aislamiento mantenido hasta su entera recuperación. Alejado de su mujer, la princesa Charlene, y de los mellizos Jacques y Gabriella, el hermano de Carolina de Mónaco pasó unas semanas de lo más duras.

Alberto de Mónaco
Gtres

"Sueño con volver a ver a Charlene y los gemelos", aseguraba el soberano en sus primeras confesiones sobre la cuarentena que estaba viviendo. "Hablo con Charlene por teléfono varias veces al día, intento calmarla", aseguraba Alberto II, quien también contaba que sus hijos se entretienen con las tareas que enviadas desde su centro educativo. "Intento hablar con ellos por teléfono, pero no paran, siempre están distraídos con mil cosas como todos los niños, es difícil llamar su atención. Pero cuando hablamos siempre quieren contarme lo que han hecho durante el día".

La recuperación del soberano de Mónaco fue rápida y, algunos días más tarde, concretamente a comienzos del mes de abril, protagonizaba sus primeras imágenes fuera de Palacio. Desde el Principado se comunicaba que el príncipe había superado su afección, y que pronto podría reunirse con su familia.

Alberto de Mónaco
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Casi dos meses más tarde, Alberto II se ha realizado una nueva prueba del covid-19 con motivo de una visita muy especial que ha realizado esta misma mañana. El esposo de Charlene acudía a un centro de tests de coronavirus habilitado en el Foro Grimaldi de Mónaco, con el objetivo de conocer de primera mano los avances en este campo para realizar a todos los ciudadanos monegascos.

Durante su cita, el soberano se ha realizado una de las pruebas rápidas que se realizan para la detección del contagio: un pinchazo en el dedo gracias al cual se puede conocer en aproximadamente 10 minutos si el paciente está contagiado. Gracias a este tipo de valoración, es posible encontrar a los asintomáticos, analizar a los sanitarios y hallar contagiados. Como era de esperar y tras haberse recuperado del todo hace semanas, Alberto de Mónaco ha dado negativo.