Si hay dos cosas que Carlo Costanzia tiene claro es que no pasará por la misma intensa experiencia que sus primos, Diego y Laura Matamoros, por lo que no le veremos viajando a Honduras o encerrándose en una casa con otros VIPS. Y, por el otro lado, está focalizado en labrarse un nombre como cantante sin tener que recurrir a la fama de su madre, Mar Flores.

Por lo demás, está convencido de hacer todos los sacrificios para mantenerse a flote mientras se cumple su sueño de dedicarse a la música. Por el momento, su último y contundente paso le ha llevado a usar sus redes sociales para anunciarse para trabajar. Si bien es una de las posibilidades a las que recurren actualmente la mayoría de las personas que se encuentran en la misma situación que Carlo, con el aliciente de que él forma parte de una de las familias más mediáticas de nuestro país.

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El hijo de Mar Flores y Carlo Costanzia ha publicado un conciso mensaje desde sus 'stories' de Instagram, poniendo sobre aviso a sus contactos de que busca trabajo y concretando el sector en el que espera encontrarlo. "Busco trabajo para noches y fin de semanas en discotecas, bares, pubs y locales", ha publicado. El primo de Laura Matamoros invita a quien pueda estar interesado en contratarle a que se ponga en contacto con él a través de un mensaje privado.

En su objetivo de mantenerse por sus propios medios, Costanzia ya estuvo trabajando como camarero en el restaurante Babelia de Madrid. En aquella ocasión, fue Javier Merino, exmarido de su madre, quien intercedió por él para conseguirlo. El joven ha intentando diversificarse y tiene conocimientos de motor después de que empezara a cursar ingeniería de automoción, que se especializa en la fabricación de automóviles.

A inquieto no le gana nadie y su potente planta, su envidiable forma física, su estilo rompedor y las dotes que ha demostrado para posar en las publicaciones que comparte en Instagram, podrían abrirle puertas como modelo. El mundo de la interpretación también parece interesarle y en 2017 fue admitido en la Escuela de Intepretación de Juan Codina.

Carlos Costanzia