Se acaba de cumplir un año del fallecimiento de Blanca Fernández Ochoa.El 4 de septiembre de 2019 el cuerpo sin vida de la deportista fue encontrado en Cerdecilla, en la sierra madrileña. La noticia causó un gran impacto en su familia, que desde que conoció su desaparición estuvo durante días buscándola junto a un grupo de voluntarios que no cesaron hasta el triste desenlace. Entre esas personas que hicieron lo imposible por dar con ella estuvo su hijo David. Y su hija Olivia, en cuanto se conoció el triste final, no dudó en dejar la concentración deportiva en la que se encontraba para despedir a su madre.

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Estos doce meses han sido duros para los hermanos, pero siempre han sacado fuerzas para que Blanca Fernández Ochoa no caiga en el olvido. A lo largo de este tiempo los jóvenes han querido que la figura de la esquiadora estuviera presente y que se pusiera en valor su carrera deportiva. Por eso no han dudado en acudir a eventos en los que se han recordado los logros de su madre y en los que también se han mostrado de lo más emocionados. Ahora los dos están centrados en sus estudios y en el deporte. Practican rugby y en alguna concentración incluso llegaron a guardar un minuto de silencio para homenajear a su madre.

Hijos Blanca Fernández Ochoa

Los que también sufrieron mucho su pérdida y todavía sienten la pena de que Blanca no esté junto a ellos son sus hermanos, sus sobrinos y su madre. En estos meses su hermana Lola Fernández Ochoa ha sido la encargada de ejercer de cara visible de la familia, al igual que lo hizo durante la búsqueda de su hermana hace ahora un año.

Hermana y cuñado blanca fernández ochoa

En varias ocasiones ha reiterado que para ellos lo importante no es cómo perdió la vida Blanca. Para la familia lo fundamental es todo lo que les aportó a lo largo de su vida, tanto a nivel deportivo como personal. Algo que un año después no quieren que se olvide.