En octubre se producirá la boda, pero antes Irene Rosales ha tenido otra celebración clave, su último cumpleaños como soltera y el primero como madre. Ana, su hija, ha sido la invitada más especial en este día, que pasó rodeada de su familia y de su pareja, Kiko Rivera.

La jornada, que tuvo momentos festivos y otros laborales, arrancó con Irene llegando a casa de sus padres, donde estuvo con su familia. El plan pasaba por tener una relajada comida con los suyos, después ir a trabajar, y por último una celebración más privada de los enamorados. Kiko Rivera, acompañado de un amigo, llegó a la hora de comer a la casa de sus suegros y en la mano llevaba el regalo cumpleañero para Irene.

Tras el almuerzo, Irene tenía trabajo pendiente. Cogió su coche y se dirigió al gimnasio de su hermano, en el que trabaja en la recepción. Agradeció todos los piropos y las felicitaciones en su cumpleaños.

Tras su jornada, Irene y Kiko salieron de su casa y posaron ante los medios. Sonrieron a las cámaras y descubrieron cuál había sido el regalo que el DJ le había hecho: un reloj. Un bonito accesorio para que Irene, cada vez que lo mire, se acuerde de él. Tras el posado, los novios se marcharon en coche a celebrar de una manera más romántica esta fecha tan señalada.

Irene, además, colgó una foto en Instagram con su pequeña, que, casualidades de la vida, también nació un 15, pero de diciembre “Hoy las dos estamos de celebración, mi bebita 6 meses y yo 25 añitos. Creo que nuestro mejor regalo es estar unidas de por vida. #mamiehija #cumplemes #cumpleaños”.

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