El destino se está ensañando con Paz Padilla en lo que llevamos de 2020. En apenas ocho meses, la presentadora ha tenido que hacer frente a la muerte de su madre, su marido y, ahora, su suegra. Isabel Agarrado, fallecía el pasado lunes 10 de agosto tan solo tres semanas después de su hijo. Sin duda, un duro golpe para la actriz.

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Este triste desenlace pillaba a Paz en su Cádiz natal, ciudad en la que se encuentra desde el último adiós a Antonio Juan el pasado 20 de julio por lo que tuvo la oportunidad de acompañar a la familia de su marido en estos duros momentos. Sin embargo, su hija Anna alteraba sus planes y decidía viajar de manera inmediata hasta la ciudad andaluza para apoyar a su madre tras este duro golpe.

Aunque no ha hecho ninguna referencia a través de redes sociales, la joven se encontraba de vacaciones en Cantabria con su pareja cuando este jueves decidían coger el coche con destino Zahara de los Atunes. Una vez más, Anna se ha convertido en el apoyo incondicional de la humorista y es que si de algo es consciente Paz es que con su hija al lado todo es más fácil.

Paz Padilla Anna Ferrer

Hace apenas unas semanas era la propia presentadora quien hacía público un agradecimiento salido de lo más profundo de su corazón: "La persona más fuerte que conozco con lo pequeñita que todavía eres. ¡Mi guerra de la vida! Te quiero Anna". Paz está totalmente ausente desde el pasado 26 de julio cuando escribía un emotivo mensaje dedicado al amor de su vida y en el que agradecía todo el cariño recibido en estos duros momentos. "Ahora estoy de retiro, atravesando el desierto más duro de mi vida", decía. Un desierto en el que lamentablemente se ha vuelto a cruzar con un doloroso bache. ¡Mucho ánimo Paz!