Hay muchas maneras de tomarse un cambio de look arriesgado. Si por arriesgado consideramos cortar unas extensiones… pero JAMÁS hay que pasar por las amenazas. En el último programa de ‘Cámbiame’, la actitud y las palabras de Cachorra, la transformada, dejaron mudos a los tres estilistas.

Natalia Ferviú no daba crédito. Ella es una mujer que hace bandera del buen rollo y del pacifismo, por lo que no podía creerse que la persona que tenía delante, a la que se le intentaba dar un giro a su imagen (giro que ella había pedido) se pusiera tan violenta en sus palabras a la hora de aceptarlo. El encargado de obrar la transformación era Pelayo que también se quedó impresionado (para mal) cuando supo que la joven le había dicho a una de las chicas del equipo de peluquería que “la esperaba fuera”.

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“La he liado un poquillo… en primer lugar decir a la peluquera que no la voy a esperar en la puerta”, contaba Cachorra, arrepentida por su comportamiento minutos antes. Pelayo no tenía ni idea de esto. “¿Le has dicho que la esperabas en la puerta?”, y su gesto, como el de sus compañeras, se torcía. Cristina no podía cerrar la boca y Natalia miraba para otro lado, callándose la opinión que todo esto le merecía, pero que, por su mirada, la audiencia sabía perfectamente cuál era. “Si, sí. Le he dicho: reconozco tu cara, te espero en la puerta”. La cambiada se lo tomaba a risa pero a ninguno de los allí presentes les estaba haciendo ninguna gracia. “Después le he dicho, te espero en la puerta para tomarnos un café”.

A Pelayo reconocía gustarle esta actitud “chunga” de Cachorra, algo que matizaba Natalia, “si no la ejecuta…”. Díaz pensó para ella un look inspirado en “las macarras del este de Londres. Me encanta su estilo”.