Sin dobleces ni ocultando su disgusto, Ágatha Ruiz de la Prada confirmaba su separación por sorpresa, el pasado mes de noviembre. “Una separación no es fácil para nadie, y menos para alguien que no se lo espera”, confesaba la diseñadora, que no sólo se sorprendió por la petición de divorcio de su marido, que le pilló de viaje fuera de nuestro país, sino por la relación sentimental que había comenzado Pedro J. con la abogada Cruz Sánchez de Lara, y que poco tardó en hacerla pública.

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Desde entonces, Ruíz de la Prada, que no ha ocultado sus sentimientos, ha encontrado consuelo, por supuesto, en sus dos hijos, Tristán y Cósima, pero también en el trabajo. Sin embargo, este fin de semana hacía una excepción y acudía como invitada a la fiesta de cumpleaños de James Ostos, el embajador de Estados Unidos en España. Así de estupenda se dejó ver, con uno de sus diseños, a su llegada al Museo del Traje, donde tuvo lugar la celebración, a la que también acudieron Isabel Preysler con Mario Vargas Llosa, o Carolina Herrera y su marido Miguel Baez ‘El Litri’.