Jesús Calleja lleva demasiado tiempo intentando que Lolita se sume a una de sus aventuras. Después de siete años, la isla portuguesa de Madeira, uno de los destinos más singulares de Europa por sus paisajes y la fascinante biodiversidad de sus costas y bosques tropicales, fue el destino elegido por el viajero para la artista. El programa empezó fuerte, con Calleja preguntándole sobre su madre y su infancia con ella. "Como madre fue la hostia. Ella decía que venía de otro planeta y a mí no me extraña", afirmó con orgullo Lolita.

Artículo recomendado

Lolita Flores se sincera en 'Planeta Calleja' sobre sus problemas con Hacienda: "Me partió"

Lolita Flores se sincera en 'Planeta Calleja' sobre sus problemas con Hacienda: "Me partió"

La ocupada agenda de su madre también provocó que Lolita no pudiera disfrutar de ella tanto como le hubiera gustado. "A veces no estaba porque se había ido de compras, porque había fiesta en mi casa o porque estaba leyendo a Lorca en su cama", recordó Lolita. Ava Gardner, Sophia Loren o Audrey Hepburn fueron algunas de las invitadas a las fiestas que se celebraron en su casa; bueno, en la de Lola Flores. "Mi madre no hablaba inglés, pero la entendían perfectamente. La música no tiene idioma", añadió.

Aunque sus padres se fueran de gira, y esos viajes duraran unos tres meses, no sintió su ausencia. " El teléfono se caía a cualquier hora. Siempre estaban de alguna manera", confesó la artista, "mi madre siempre estaba pendiente, llamaba al día cinco o seis veces". Mientras tanto, ella ejercía de hermana mayor, "no protectora, porque teníamos gente en casa que nos cuidaban muy bien". Lolita también reveló que en su casa incluso había una carta con indicaciones de lo que tenía que hacer si sus padres no regresaban. Ella, por suerte, no llegó a abrirla.

Lolita Flores

Lolita Flores y Jesús Calleja, en 'Planeta Calleja'

Mediaset España

Ante esto, Calleja quiso saber si tenía algún reproche hacia su madre. "Si claro, pero eso se queda para mí", respondió Lolita. Fue entonces cuando el presentador de 'Planeta Calleja' insistió. "Quizás prometía algunas cosas que después no cumplía. Yo eso también lo hago y mis hijos se quejan de mí", dijo Lolita. "A veces me ponía muy celosa. Por ejemplo, se arreglaba y se pintaba. Venía un fotógrafo a echarle fotos y yo, en ese momento, quería hablar con ella de algo, pero no me echaba cuenta. Pues me ponía celosa, porque para mí ella era un pilar muy grande", confesó la artista.

Una aventura con emociones fuertes

La aventura de Lolita comenzó con emociones fuertes: nada más encontrarse con Jesús, montó con él en los famosos ‘carros do monte’. Basada en un medio de trasporte con más de 200 años de tradición en la isla, esta actividad consiste en lanzarse por las empinadas cuestas que unen las localidades de Monte y Funchal en un carro de mimbre guiado por dos conductores a 50 kilómetros por hora. Ya por la tarde, Lolita se embarcó mar adentro en una lancha y tuvo la oportunidad de avistar ballenas piloto en libertad, un bello espectáculo que nunca había contemplado y que le producirá una gran emoción.

Lolita Flores y Jesús Calleja

Lolita Flores y Jesús Calleja, en la isla de Madeira

Lolita también participó en un trekking por la Ponta de Sao Lourenço, un lugar rodeado de acantilados con una vegetación exótica y endémica. Calleja recompensó su esfuerzo ofreciéndole una ruta gastronómica por Funchal, donde degustó platos locales de pescado, carne, chocolates y también los famosos vinos de Madeira.

Artículo recomendado

EXCLUSIVA Nuria Roca despeja, de una vez por todas, las dudas de su relación con Juan del Val

EXCLUSIVA Nuria Roca despeja, de una vez por todas, las dudas de su relación con Juan del Val

Una ruta off-roadpor el interior de la isla; una parada en casa de una familia local que les invitó a una barbacoa y en la que Guillermo, el hijo pequeño de Lolita, cantó y tocó la guitarra; y un trekking por una antigua ruta en el que atravesaron un bosque húmedo de laurisilva que concluyó en la majestuosa cascada de Garganta Funda.