El sábado dijo Soraya Sáenz de Santamaría que cualquier día veríamos a Monedero presentando ‘Informe Semanal’. Pues si ese es el peor escenario que se le ocurre a la exvicepresidenta desde que aquí lo digo: “¿Dónde hay que firmar?”.

Parece mentira que miembros del PP –ella y Cospedal entre otros– se atrevan a opinar sobre lo que suceda a partir de ahora en RTVE. Porque han sido ellos y solo ellos los que han convertido a la televisión pública en una cochambre. Así que ahora no tienen derecho ni al pataleo.

No les sienta bien la oposición. Se dedican a repartir hostias a diestro y siniestro, poco elaboradas, porque sí, escasamente argumentadas. Están llevando al partido derechito a la hecatombe, que es lo único sano que le puede suceder: destruirse, carbonizarse en llamas, quedar reducido a cenizas para así poder renacer limpio de polvo y paja, con dignidad. Ahora critican a la desesperada y siembran mala leche para ver si algo florece. Pero los apocalípticos discursos de Rafael Hernando –por poner solo un ejemplo– provocan tanto pavor como los cabreos de Paco Martínez Soria.