Los giros en la historia de Juan Ortega y Carmen Otte no paran de producirse. Cuando ya pensábamos que todo estaba contado, resulta que aparecen nuevas informaciones que desvirtúan todo lo que ocurrió el día de la malograda celebración de su boda. Si es un primer momento creíamos que Ortega se había confesado con su sacerdote de confianza acerca de las dudas sobre su matrimonio, ahora ha sido el propio párroco quien ha asegurado que esa conversación nunca se produjo. La decisión de no casarse a pocos minutos de dar el 'sí, quiero' fue totalmente de Ortega. Así lo asegura el cura y también el entorno de la pareja.

Desde entonces, el diestro se encuentra refugiado en casa de sus padres. No así Carmen Otte que, según se publicaba, podría encontrarse fuera de España en el viaje de luna de miel. Ya se comentó poco después de la cancelación que las amigas de la doctora le habían aconsejado que se marchase, que pusiese tierra de por medio y reflexionase sobre todo lo ocurrido. Y parece que dicho y hecho. El torero y la cardióloga no han mantenido comunicación y parece que así va a seguir. Ortega tendría un nuevo plan después de renunciar al compromiso. ¿Cuál es este movimiento que puede llevar a cabo el torero?

El último giro de Juan Ortega y su novia Carmen Otte

Todas las fuentes consultadas aseguran lo mismo: el amor de Juan Ortega por Carmen Otte sigue intacto. Las dudas que se le plantearon al torero fueron exclusivamente sobre la boda, no sobre el romance. Resulta complicado de asimular ya que la pareja parecía estar pasando por un buen momento. Ortega ya habría hablar con Carmen antes para confesarle su temor ante la decisión de casarse. Al parecer, después de su último viaje a América, este habría intentado detener los preparativos pero, finalmente, habría optado por continuar hasta el último momento. Cuando vio que quedaba media hora, ya no pudo más.

Ahora, según publica el portal 'Jaleos', Ortega tendría en mente recuperar la confianza de su pareja y retomar la relación. El torero sigue enamorado de ella y quiere que todo vuelva a ser como fue. Para ello habría decidido esperar un tiempo para que se calmasen las aguas antes de ponerse en contacto. De ahí que la comunicación entre ambos todavía no se ha producido. Ortega espera paciente a que el tiempo haga su labor. Mientras tanto, recurre a su entorno para que informe al de su pareja de cómo se encuentra y de sus intenciones.

Carmen Otte no se ha pronunciado al respecto. Tan solo ha sido su círculo cercano quien ha roto el silencio para confirmar el dolor que sufre. Que todos sufren después de lo ocurrido. Nadie imaginaba que la repercusión de la cancelación de la boda iba a ser de estas magnitudes. Eso sí, lo que no queda confirmado es si la presión de las familias habría sido el detonante para que Ortega se hubiese echado atrás. Así se rumoreó en los primeros momentos.

Juan Ortega y Carmen Otte, separados por miles de kilómetros

Los paraderos de la pareja no pueden ser más distintos. Era el periodista Kike Calleja quien aseguraba que la doctora podría estar ahora mismo en Argentina. Ortega se habría marchado de la ceremonia en cuanto tomó la decisión y no volvió a ver a su novia. Esta habría hecho las maletas mientras el que iba a ser su marido se quedaba en casa de sus padres. El torero, eso sí, sufragó todos los gastos ocasiones de forma inmediata. Al parecer, habría vendido uno de sus capotes para lograr la cantidad necesaria.

La boda iba a ser una celebración por todo lo alto. Quinientos invitados esperaban en las puertas de la iglesia para ver el 'sí, quiero' de los novios. Un dispendio que muchos valoran entre 70.000 y 90.000 euros. Cantidad con la que ya habría corrido el torero. Juan Ortega no quiere crear más quebraderos de cabeza de los que ya existen y espera a que todo se solucione. ¿Le veremos acudiendo próximamente a algún compromiso taurino? Sin duda, su nombre sigue en boca de todos.