Laura Escanes y Risto Mejide se casarán ante 500 invitados en tan solo dos días y entre ese nutrido grupo de amigos y familiares habrá algunas ausencias más que destacables. Nos referimos al padre de la novia, que ni ejercerá de padrino, ni la acompañará al altar y ni tan si quiera se le espera.

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Según informa Vanitatis, la relación de la modelo y su progenitor, Juan Carlos Escanes, es, desde hace algún tiempo, de lo más fría; hasta el punto que esta no le ha mandado una de esas preciosas invitaciones que mostró en un vídeo para YouTube y que con tanto cariño preparaba. Los familiares más directos de Juan Carlos, como son su padre y su hermana, tampoco han sido invitados a esta multitudinaria celebración que tendrá lugar en un precioso enclave catalán, la masía Mas Cabanyes, en Argentona.

Por tanto, sin padre invitado, la figura del padrino estaba vacante, pero al tener Laura un hermano, será él quien tenga el honor de dar al lado de la ‘influencer’ sus últimos pasos como soltera.

Escanes, a sus 21 años, ha sufrido el divorcio de sus padres y ella se posicionó del lado de la madre, quien, tal y como desveló a Jesús Calleja hace unos días, está feliz y encantada con que su hija esté enamorada. Y encuentra una nimiedad que su pareja le doble la edad.

La familia paterna de Escanes, tal y como apunta Vanitatis, especialmente se siente dolida por la ausencia de su abuelo, con el que Laura había tenido un vínculo muy fuerte y estrecho. Supuestamente, desde hace tiempo, esta no le vista todo lo que a él le gustaría. Pregunta mucho por ella y todos le han mentido diciendo que la joven no vive en España, sino que se encuentra estudiando en el extranjero.