Solo una semana después de que Audiencia Provincial de Madrid ratificara la sentencia que condena a Toño Sanchís a pagar casi 600.000 euros a Belén Esteban, el mánager vuelve a vérselas con la Justicia. Y esta vez, la de San Blas no tiene nada ver…

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El pasado año, Luzimar, que había trabajado en casa de Toño encargándose de las tareas domésticas, denunció al mánager por la situación irregular en la que habría estado ejerciendo. Hoy se han visto las caras en el juicio, y a la salida, ella estaba radiante, sonriente y haciendo la señal de la victoria con los dedos. Por su parte, Toño salía de los juzgados más serio y hablando con su abogado. Su actitud era bastante más pausada.

Los hechos se precipitaron cuando, el año pasado, Sanchís recibió en casa la visita de un inspector de trabajo que descubrió que Luzimar no tenía ningún contrato de trabajo. La empleada no estaba dada de alta en la Seguridad Social, por lo tanto, trabajaba en una situación de absoluta irregularidad.

Toño, en ‘Viva la vida’ aseguro que Luzimar no era la única que había denunciado, pues él también lo había hecho después de recibir supuestas amenazas por su parte. “No me cabe ninguna duda de que está mal que la tuviéramos sin contrato. Esa parte la asumo. Le habíamos pedido la documentación varias veces para hacer los papeles pero ella no nos la había facilitado. Pero lo que no voy a consentir es un chantaje”, dijo en el programa de Toñi Moreno.