Cuando comenzó la crisis del coronavirus, Toñi Moreno tomó la determinación de quedarse en Madrid con la única compañía de su hija Lola. Desde entonces, la periodista sueña por poder reencontrarse con su familia, que reside en Sanlúcar de Barrameda. Un momento muy especial que, aunque ya se ha desplazado a Cádiz por motivos laborales, todavía no ha podido vivir.

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Toñi ha viajado hasta Chipiona para ponerse al frente de un nuevo proyecto dedicado a Rocío Jurado. Un pueblo que apenas está a 17 minutos en coche de Sanlúcar de Barrameda, en donde reside el resto de su familia. Unos kilómetros de distancia que seguro que se han hecho muy duros para la periodista, quien no podría tener más ganas de visitar a su madre después de más de tres meses separadas.

Es más, Toñi Moreno reconocía el pasado mes de abril que lo que peor estaba llevando del todo el confinamiento era estar lejos de su madre. “Lo que estoy llevando peor de todo esto es el tema de no estar con mi madre. Mi madre está sola en Sanlúcar de Barrameda”, aseguraba entonces. Eso sí, madre e hija hablaban regularmente: “Le enseñé a hacer videoconferencias y puede ver a la niña todos los días. Porque mi madre prácticamente no ha visto a la niña. La vio cuando nació y ya no ha podido volver”.

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Aunque ha estado cerca de su casa y no ha podido visitar a sus seres queridos, Toñi ha querido quedarse con la parte positiva de su viaje de trabajo. La presentadora ha compartido una imagen en su cuenta de Instagram en la capilla de la Virgen de Regla. "Ayer grabé un programa sobre Rocio Jurado en Chipiona. El fraile Juan me regaló el momento mágico de subir al camarín, y ver a la Virgen de Regla tan cerca. Suelo hacerle una visita cuando estoy en Sanlúcar para darle las gracias por lo bueno y lo menos bueno. En esta ocasión le pedí por todos nosotros, para que este virus nos deje una estela de buenas lecciones aprendidas y Salud”, ha añadido junto a la fotografía.