Que Toñi Moreno está como loca con su niña es cosa sabida y, por supuesto, totalmente lógica. Tantos años deseando ser madre y cuando por fin lo consigue, es natural que babee más que su bebé.

Toñi y Lola, su niña, están viviendo a caballo entre Madrid y Sanlúcar, después de haber pasado la dura etapa del confinamiento que les obligó a permanecer en la capital lejos de su familia. Así, ave arriba, ave abajo, Toñi le va enseñando a su hija el mundo en el que crecerá.

Artículo relacionado

Claro que no solo es Toñi la que le enseña cosas a su hija, ya que ella misma también está aprendiendo mucho de la pequeña, de casi siete meses. Por ejemplo, las costumbres que se heredan de padres a hijos. Una de ellas, muy curiosa, la acaba de compartir Toñi con sus seguidores y es que la niña es capaz de dormirse en cualquier lugar, algo que, de niña, también hacía ella.

"Me gustaba cuando pequeña, quedarme dormida en cualquier lado... en los bares o terrazas, mientras escuchaba a los mayores en un segundo plano, charlando de sus cosas, como una dulce melodía veraniega. Me gustaba sentir la brisa fresca de las noches de verano. Y así, al fresquito, era capaz de dormir en un palo sin inmutarme. Mi hija es igual que yo ... y me encanta. #nochesdeverano #tradicionesqueseheredan #amordelbueno".

Y es que Lola aparece en la imagen vencida por el sueño en el sofá. Eso sí, su famosa mamá la ha cubierto con una mantita ligera para que no se enfríe y ha colocado estratégicamente un puff por si se da la vuelta, que no caida al suelo.

Como decía la canción de Mocedades 'El vendedor' hay cosas que ni se compran ni se venden y una de ellas es 'la paz de un niño durmiendo'. Pues eso.