La quinta gala de 'Supervivientes: Tierra de Nadie' nos ha dejado momentos bastante tensos como el 'pezongate' de Oriana Marzoli o el desafortunado comentario de Rosa Benito sobre Raquel Mosquera. Sin embargo, lo que no esperábamos es que la situación más dulce de la noche llegase de la mano de Saray Montoya. Y menos todavía hablando sobre su archienemiga confesa María Jesús Ruiz.

El momento en el que Saray ha decidido (o eso parece) enterrar el hacha de guerra ha sido cuando Jorge Javier Vázquez ha conectado con María Jesús, que se encontraba en un hotel en Madrid esperando volver a Honduras para continuar con el concurso. "Quiero por favor que dejes claro que estás totalmente incomunicada y que no te están dando más comida de la que comes en la isla", le pedía el presentador.

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"Desde que llegué no me han dejado sola en ningún momento, me dan 50 gramos de arroz, 50 gramos de lentejas y un trocito pequeño de pescado. Además, voy siempre con unos cascos que no me permiten oír nada de lo que sucede a mi alrededor", aseguraba la concursante.

Tras escuchar estas palabras, Saray pedía la palabra ante la atenta mirada de Julio, pareja de María Jesús. ¿Qué iba a decir? ¡Pues todo un bombazo! "Os aseguro que todo lo que ha contado de que no le dan de comer, todo es verdad porque yo estuve cuatro días y a mí me hicieron lo mismo. Pero otra cosa que quiero decir es que, aunque yo dentro del concurso sea su enemiga, fuera le deseo lo mejor en su vida. Hay una niña pequeña de por medio y le deseo lo mejor", confesaba y el público comenzaba a aplaudir entusiasmado.

Una declaración que Julio, pareja de María Jesús, ha recogido de muy buen agrado mientras Jorge Javier le decía a Saray: "Esto que acabas de decir te honra". Totalmente de acuerdo.