El 14 de febrero se ha convertido en una explosión del amor sin igual. Aunque todos coinciden en que el Día de San Valentín se debe celebrar todos los días, no está de más que caiga alguna declaración de amor pública, un ramo de flores o bombones. En principio, Sonsoles Ónega no ha contado con nada de eso pero su sonrisa ha dejado entrever que ella celebra el amor a diario gracias a un culpable, el arquitecto César Vidal.

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Aunque procura no exponer su vida privada, su felicidad es tal que de vez en cuando regala a sus seguidores algunas pinceladas de lo que es el día a día junto a sus hijos y junto a César, el hombre que le devolvió la ilusión por el amor tras la ruptura de su matrimonio con Carlos Pardo. Sonsoles y César llevan algo más de un año juntos y aunque se resisten a dar un paso más en su relación aprovechan cualquier momento para disfrutar del tiempo juntos.

Este lunes, Sonsoles Ónega se ha puesto romántica coincidiendo con el Día de los enamorados y ha lanzado un deseo al aire a un claro destinatario: "Que mañana siga siendo 14 de febrero", escribía junto a una imagen en la que aparece tumbada sobre el césped mirando a la persona que ha inmortalizado su sonrisa, César Vidal.

Sonsoles Ónega

Sonsoles Ónega le sonríe al amor

Instagram @sonsolesonega

"Estamos tranquilos y disfrutando mucho", confesaba la presentadora en una de sus últimas entrevistas a Lecturas, visiblemente ilusionada por el momento de plenitud que vive no solo en el terreno sentimental sino también en el profesional. Aunque ambos comparten ese carácter reservado, no se esconden, y se dejan ver compartiendo aficiones o disfrutando de las cosas pequeñas de la vida, como estos momentos de relax al aire libre que tan feliz hacen a la pareja.