El sacerdote de Juan Ortega desvela lo que le dijo al torero antes de la cancelación de la boda

El cura al que le realizó la primera llamada Juan Ortega para plantear sus dudas sobre la boda con Carmen Otte ha hablado por primera vez rompiendo su silencio sobre los consejos que le dio

Sergio Rapado
Sergio Rapado

Periodista especializado en corazón y televisión

Juan Ortega
Gtres

El torero Juan Ortega (33 años) decidía hace casi una semana dejar a su novia Carmen Otte (33 años) plantada en el altar a tan solo escasas horas de celebrarse su enlace. Desde entonces mucho se ha hablado de los motivos que podrían haber llevado a ello e incluso de las personas que pudieron aconsejarle la cancelación de la boda. Un sacerdote amigo del diestro fue la primera persona a la que le planteó sus dudas y este ha roto su silencio, hablando por primera vez de la decisión tan clara que tenía el andaluz.

Son muchas las dudas que hay en al aire sobre todo este tema y por el momento ninguno de los dos protagonistas ha querido hablar. Cada día surgen novedades que tratan de intentar entender lo ocurrido por la cabeza del torero para tomar semejante decisión de cancelar su enlace matrimonial con todos los invitados prácticamente esperando en la puerta de la iglesia. Por ello, cada testimonio de su entorno más cercano hace ver las cosas un poco más claras y arrojar algo de luz al respecto.

El sacerdote de Juan Ortega rompe su silencio

Desde el primer momento se ha hablado que el diestro había pedido consejo a un amigo suyo que es sacerdote. Sin embargo, no era la persona que iba a oficiar su boda pero sí se había dado a conocer que guardaba una relación muy estrecha con él. Además, él es Josep María Quintana, también muy amigo de Tamara Falcó y que ahora ha querido romper su silencio, hablando por primera vez desde que todo saltara por los aires.

En el programa ‘Y ahora Sonsoles’ se han puesto en contacto con el cura y lo primero que ha querido explicar es que “Juan no me llamó para pedirme consejo”, dejando claro que era una decisión que el torero ya tenía tomada de antemano y que él no influyó en la decisión del diestro. “Me llamó minutos antes de la boda para decirme que no se casaba sin darme más explicaciones”, añadía. De este modo, quería negar todo lo que se había dicho con anterioridad sobre sus consejos para que no se casara.

Pero el cura también ha querido hablar sobre la supuesta recomendación que él le hizo y el estado anímico que tendría el diestro tras haber dejado plantada a la que iba a convertirse en su mujer. “Eso no es verdad. Está muy afectado. Se están diciendo muchas mentiras. Fui el primero que se quedó sorprendido”, aclara el párroco. Además, también ha querido hablar en exclusiva para el programa de Antena 3 sobre las siguientes llamadas que realizó el propio Ortega. “Juan llamó a sus personas más allegadas para decirle que no se casaba”, concluye.

Las dudas de Juan Ortega sobre su boda con Carmen Otte

La pareja no tenía ningún tipo de problemas entre ellos, nada que hiciera presagiar este fatal desenlace. Sin embargo, durante esta semana se han ido conociendo detalles que habrían sido el detonante de haber llevado al torero a tomar dicha decisión de suspender su enlace. Parece ser que a principios de noviembre hubo una conversación entre Juan y su suegro que ya hizo saltar las alarmas en el interior del diestro y que le podría haber llevado a replantearse su futuro.

En aquella conversación hubo algún momento de tensión entre ellos, ya que según se dio a conocer en ‘TardeAR’ el pasado lunes, el padre de Carmen querría que la boda hubiese sido mucho antes. Esto hizo reaccionar a Ortega que le recriminaba haber hecho las cosas cuándo y cómo él quería, sin haber tenido tiempo ni potestad de poder decidir los detalles de su propia boda.

Tal y como indica la periodista Leticia Requejo en el programa de las tardes de Telecinco el torero habría empezado a plantearse tener serias dudas de si quería casarse y no precisamente porque no estuviera seguro de su amor hacia la cardióloga, si no más bien por las presiones familiares. En cualquier caso, el mismo día de la preboda y de aquellas imágenes en las que ambos bailan felizmente, Juan le había pedido a su por entonces novia aplazar la boda. Ella alegaba a los nervios del momento, aunque al día siguiente se confirmaba que no eran nervios.

“Hace un año empiezan los primeros desencuentros entre la familia política de Juan porque consideran que está tardando mucho en pedir matrimonio a esta chica, el punto de inflexión más importante es hace un mes, a principios de noviembre”, comentaba Requejo. “A principios de noviembre y tras esta discusión con su suegro Juan comienza a tener dudas reales de si se tiene que casar con Carmen Otte”, confirmaba sobre las dudas constantes que atormentaban a Juan Ortega sobre su enlace.