Bertín Osborne acaba de cumplir 65 años pero no piensa en jubilarse. Así lo ha contado en 'Sábado Deluxe', donde ha sido entrevistado para hablar del momento personal y profesional que atraviesa.

El presentador se siente activo y con muchas ganas de hacer cosas, así que de jubilarse nada de nada. "Tengo 50 cosas que hacer al día, así que aburrirme no me aburría pero no", ha dicho a María Patiño. Y es que Bertín está lleno de fuerza, y mucha culpa de esto la tienen su mujer, Fabiola Martínez, y sus hijos pequeños.

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"Antes las Navidades eran más tristes. Pasan los años te van faltando gente en la familia, pero yo he tenido una 'segunda camada' y ahora las disfruto muchísimo", ha contado el presentador.

Para Bertín la Navidad es ahora una época divertida y llena de emociones gracias, sobre todo, a Kike y Carlos. "Hoy mismo hemos montado el árbol de Navidad, un árbol gigante... Kike pegaba gritos de la emoción al encender las bombillas. Ahora me divierte mucho", ha compartido.

Bertín nunca ha ocultado que Kike, que tiene parálisis cerebral, le ha cambiado la vida, pero no solo en su forma de vivir la Navidad sino en todo: "Mi hijo Kike es un angelito, un regalo que me ha hecho dios”, ha dicho emocionado. El cantante reconoce que a veces se cabrea por la "injusticia" que a su chico le ha tocado vivir, pero da gracias a la vida cada día por lo que su hijo le ha regalado. "Me ha cambiado la vida, le doy las gracias porque ha nacido, ha organizado mi vida y me ha hecho mejor persona", contó.