Rocío Flores ha vuelto a ver la luz al final del túnel y la culpable no es otra que Olga Moreno y su contundente victoria en 'Supervivientes 2021': "Ha sido un reconocimiento a nivel personal, sobre todo para mí y para toda mi familia", confesaba hace apenas unos días en 'El programa del verano' haciendo referencia de manera indirecta al paso al frente de su madre, Rocío Carrasco.

De vuelta a la normalidad, Rocío Flores sigue volcada en su faceta como influencer, una labor que está cuidando al detalle al renovar la imagen de su feed con fotografías mucho más cuidadas y que se ha convertido en su foco de ingresos principal tras su salida de la televisión. Sin embargo, y a juzgar por su última publicación no es solo ella quien se beneficia de la rentabilidad de ser un personaje conocido.

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Su novio, Manuel Bedmar, ha estrenado sonrisa gracias a la última colaboración de Rocío Flores con una clínica estética. "La sonrisa más bonita", ha escrito la hija de Rocío Carrasco junto a un vídeo resumen de lo que ha sido el tratamiento del malagueño, quien no dudaba en colocarse unas carillas con las que ahora presume de dentadura perfecta. Aunque bien es cierto que el joven, de 24 años, no tenía una boca especialmente descuidada con este resultado se siente mucho más contento y seguro de sí mismo.

Tal y como han especificado desde la propia clínica "no le gustaba el color de sus dientes y hemos conseguido el blanco que quería respetando su anatomía y mejorando las pequeñas imperfecciones".

Rocío Flores por el momento se resiste a rediseñar su boca pero hace solo unos meses afirmaba que su deseo era ponerse próximamente el popular invisaling para corregir de una manera discreta las pequeñas imperfecciones de su sonrisa.