Era una de las imágenes más esperadas. El rey emérito ha recibido, por fin, el alta hospitalaria tras haber sido intervenido de la rodilla. El monarca, a su salida en coche, ha atendido unos segundos a los muchos medios presentes. De buen humor y con su habitual campechanía, ha querido bromear sobre su nueva movilidad después de la operación. De las polémicas y los rifirrafes entre la reina emérita y la reina Letizia, nada de nada. Y eso que el revuelo mediático a las puertas del hospital no era escaso...

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Pocos minutos antes de la salida del rey emérito, el centro hospitalario remitía el último parte medico de don Juan Carlos donde confirmaba el alta del paciente. La intervención había salido a la perfección, como ya se había anunciado, y la evolución había sido favorable en todo momento. Una rápida recuperación que el monarca continuará en el Palacio de la Zarzuela “bajo la supervisión del equipo médico de la Casa de S.M. el Rey”.

El rey emérito abandonaba el hospital el coche y se detenía a atender, durante unos minutos, a los medios convocados. Con su habitual buen humor, reconocía que se encontraba muy bien de la rodilla pero que, por el momento, nada de abandonar el bastón que utiliza. “Andaré mucho mejor”, explicaba. “Pero los 100 metros no sé si los podré hacer”. El revuelo mediático era considerable, dificultando las preguntas de los reporteros.

Sobre la polémica del momento, el famosísimo vídeo del encontronazo entre la reina emérita y la reina Letizia, nada de nada. Casa Real no ha querido entrar en detalle, pese a orquestar una puesta en escena familiar, aprovechando la intervención del anterior jefe del Estado. Hasta el hospital se acercaron las reinas, acompañadas del rey Felipe, la princesa Leonor y la infanta Sofía. Posaron muy sonrientes, intercambiando saludos, besos y complicidad.