Su futuro a medio plazo está en China. El país asiático es el nuevo destino de Malena Costa. La modelo está decidida a dejar toda su vida en nuestro país para trasladarse con sus hijos Matilda y Mario a Guiyang, la ciudad del Guizhou Hengfeng Zhicheng, el equipo de la Superliga china en el que juega su marido Mario Suárez.

El cambio de vida de la modelo va a ser drástico y su felicidad dependerá de su capacidad de adaptación. No cabe duda de que Mario hará todo lo posible porque el proceso sea lo menos complicado para ella y sus hijos y para que, finalmente, puedan llamar a su nuevo destino "hogar". Por la decisión tan importante que ha tomado, a la modelo le compensa mucho más las sorpresas que le deparan en esta nueva aventura en familia que vivir más tiempo separada del hombre de su vida por más tiempo.

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Recientemente, y aprovechando las vacaciones de Suárez por el parón en la liga china, la pareja posaba feliz y enamorada en un acto social. Por fin, volvían a reencontrarse y Malena hacía un anuncio esperado, pero no por ello menos sorprendente: en marzo viajará con sus hijos hasta China ya para quedarse.

Antes de ponerse de lleno a organizar su mudanza, Malena y Mario han aprovechado los días previos a Navidad para hacer un viaje buscando el buen tiempo y, sobre todo, de lo más romántico. La pareja, que se casaba por sorpresa en Mallorca, con sus amigos y ante la atenta y tierna mirada de la pequeña Matilda, ha viajado esta vez sin sus hijos y parece que han querido premiarse con una luna de miel por haber superado con éxito los intensos primeros meses marcados por la distancia y el nacimiento de su hijo. No hay que olvidar que Costa dio a luz por sorpresa. El parto se le adelantaba y pillaba a Mario en China, concentrado con su equipo, y tardó semanas en poder conocer y abrazar a su hijo recién nacido.

¡Esto sí que ha sido toda una aventura! Por eso, la pareja está disfrutando de un tiempo veraniego en Miami. Gracias a sus redes sociales, hemos podido ver que el matrimonio está dedicándose el tiempo que tanto necesitaban como pareja, saliendo por la noche con amigos o solos, viviendo citas inolvidables en sus restaurantes favoritos, yendo a dar divertidos paseos en bici, tostándose al sol, luciendo tipazo en ropa de baño, o quemando la tarjeta de crédito en las tiendas más exclusivas. Un viaje merecido, no cabe duda.