Coincidieron poco tiempo en los pasillos del colegio, pero lo suficiente como para vivir uno de los cambios drásticos que asumió Santa María de los Rosales cuando aterrizaron en sus aulas la princesa Leonor y la infanta Sofía. Terelu ya había contado anteriormente que su hija Alejandra había estudiado en la misma escuela que las hijas de los reyes. Pero este lunes ha entrado en detalles de lo que supuso el inicio de su escolarización sobre la dinámica y los hábitos de la institución. Especialmente, uno en concreto, el funcionamiento del comedor, y que ha derivado en una anécdota cuanto menos curiosa.

Según la colaboradora del programa de Telecinco, durante el tiempo en el que su hija estuvo yendo a aquel colegio el comedor contaba con cuatro menos: "A, B, C y D. Y mi hija fue desde los 3 años". Con la llegada de Leonor y Sofía algunas cosas empezaron a cambiar, al parecer motivadas por la gran implicación de la reina Letizia en la alimentación de sus hijas. La hija de María Teresa Campos ha declarado que, al principio, no comían los platos que se preparaban en el edificio y se traían su propia comida.

Artículo relacionado

En un momento determinado, dejaron de servirse alimentos y platos menos saludables que hasta ese momento formaban parte de la carta del comedor de Santa María de los Rosales. "Los niños ya no comían croquetas, pasta o milanesas, por ejemplo", explicaba Terelu. Y, al parecer, habría sido un cambio drástico. No es que fueran ganando terreno las verduras y el pescado a los fritos y a la pasta, sino que se lo ganaron del todo y de la noche a la mañana.

A pesar de que Terelu ha reconocido que el cambio de hábito en la alimentación no podía haber sido más saludable, sí que se le ha notado cierto fastidio, por considerar algo exagerado que los niños no pudieran tener de tanto en tanto "alguna croqueta" para comer. Además, ha recordado que su hija le hizo un comentario acerca de todo esto y no habría sido un cambio muy bien recibido por ella.