Corría el año 2007 cuando aún los jóvenes pensaban que se podía triunfar en el mundo de la moda saliendo en un reality. Entonces, un grupo de muchachas altas, espigadas y con medidas cercanas al 90-60-90 se presentaron a un casting. Todas deseaban ser la ‘Supermodelo’ de ese año y representar a España en el concurso internacional de Elite Model Look. Entre las aspirantes, una jovencísima estudiante de publicidad, madrileña y de melena rubia. ¿Su nombre? Alba Carrillo.

Artículo relacionado

Ante nuestros ojos desfiló con todo lo que la estilista Cristina Rodríguez (¿os suena su nombre?) tuvo a bien ponerle encima, y quedó entre las finalistas del concurso.

Parecía que la fama de Alba se diluía cuando de repente, en 2010, apareció de la mano del piloto de motociclismo más popular, Fonsi Nieto. Se convertía no solo en su novia oficial tras el divorcio de este y Ariadne Artiles, sino que, además, juntos tendrían un hijo, Lucas, que vino al mundo en octubre del año siguiente.

La pareja rompió en 2012, y a los meses se vio a la madrileña de nuevo emocionada con un nuevo amor. Rubio igual que Fonsi, de ojos claros, deportista… esta vez había llegado a su corazón el tenista Feliciano López que venía de arrastrar decenas de idas y venidas con María José Suárez, y haber revolucionado a otras tantas. Lo suyo fue tan intenso, que Carrillo proclamaba su amor sin reparo alguno, y esperaba ansiosa a que él le hiciera la gran pregunta.

Y así, un 17 de julio, Alba pasó de lucir los vestidos de novia sobre la pasarela para llevarlos (sí, en plural, porque usó nada menos que 3 para el gran día) en su boda. Hasta hoy, que sabemos que su ruptura ha llegado un mes antes de que cumplan el primer año de casados, y descubriendo que el cuento de hadas se les terminó hace unos meses.

Suerte para la próxima, Feliciano y Alba.

Artículo relacionado

Artículo relacionado

Artículo relacionado