Ha sido una larga espera. El confinamiento hacía que muchos de los colaboradores habituales de los programas de televisión se encerrasen en casa y conectasen con sus puestos de trabajo a través de videollamada. Sobre todo aquellos que pertenecen a sectores de riesgo y no han querido exponerse, con razón, al peligro de contagio. Ese ha sido el caso de Mila Ximénez y Terelu Campos. Las colaboradoras de 'Sálvame' y 'Viva la vida' han guardado las medidas de seguridad e higiene de forma escrupulosa y no han pisado la calle hasta hace pocos días. Ahora, ya con la fase 1 en Madrid, han decidido dar el paso y verse. ¡Y no han podido ser más felices!

Artículo relacionado

Terelu Campos se encerraba en casa junto a su madre, María Teresa Campos, en cuanto comenzó la alerta sanitaria por coronavirus. La colaboradora, persona de riesgo debido a las enfermedades que ha tenido que superar, optaba por cerrar su antigua casa a cal y canto para que no entrase nada del exterior. Una sabia medida que también tomaba Mila Ximénez. Aquejada de un doloroso herpes, la colaboradora se ausentaba de su plató para realizar su trabajo a distancia.

Poco a poco, con el avance de las semanas y, sobre todo, con el cambio de fase en Madrid, tanto Mila como Terelu se han visto con fuerzas y ganas para retomar sus vidas. La hija de María Teresa Campos incluso se ha mudado a su nuevo hogar. Un trámite que tuvo que paralizar por el confinamiento pero que ya ha podido llevar a cabo. Ya más tranquilas y situadas, han podido verse, por fin, y disfrutar de la compañía mutua.

Mila Ximénez Terelu Campos

¡Por fin juntas!

Mila y Terelu compartían una foto de su primer y feliz encuentro. “Cuanto nos echábamos de menos”, escribe la colaboradora de 'Sálvame'. En la imagen, ambas brindan sonrientes por todo lo que han vivido y por las mejores que se han llevado a cabo en la situación. Tras muchos meses sin verse, seguro que se han puesto al día de todo lo ocurrido. Entre Mila y Terelu hay una amistad que nunca termina. Pueden haber tenido sus desencuentros pero siempre les queda el enorme cariño que se profesan.