María Jiménez es una mujer que ha roto moldes a lo largo de su vida. Tenía tantas ganas de contar que no le importaba trabajar como limpiadora en casa si a cambio podía entonar algunas estrofas de las grandes como Marifé de Triana, Concha Márquez Piquer o Juanita Reina, las tres grandes a la que admiraba, cuando se subía al escenario, era pura sensualidad y su música invitaba a la fiesta y a la pasión. Y entonces, a mediados de los años 70, no era lo típico. Han pasado muchos años desde entonces y María Jiménez, como le demostró a Bertín Osborne, sigue marcando la diferencia.

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Y para muestra de ello, su casa. Llena de color y de recuerdos de todos sus viajes por todo el mundo, su casa de Chiclana de la Frontera huye de todos los convencionalismos. "Esta es la casa más especial que yo he visitado, más que la de Rappel", reconoció Bertín Osborne, que visitó su hogar para entrevistarla en su programa de Telecinco 'Mi casa es la tuya'.

En el salón, además de un gran piano, hay una virgen, pero no es una imagen cualquier, es una virgen cinematográfica y apareció en 'Nadie conoce a nadie'. ¡Qué cantidad de secretos esconde su la casa de María Jiménez!