María Teresa Campos está más de actualidad que nunca tras su ruptura con Edmundo Arrocet, después de cinco años de relación. La periodista ha pasado unos meses complicados en los que ha contado con todo el apoyo de sus familiares y amigos, en los que se ha volcado de lleno. Sin embargo, ya lo tiene totalmente superado y no quiere ni oír de hablar del humorista, tal y como ha dejado claro en su última aparición.

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No me lo nombréis más, ya al muerto no me lo nombréis más”, ha dejado claro a los periodistas que la esperaban en la calle. María Teresa se encuentra en plena búsqueda de una nueva casa y se ha cansado (y mucho) de que le pregunten por Edmundo Arrocet. “No tengo nada que ver, no me importa si viene, si va. ¿Podemos cerrar esto ya o somos la única pareja del mundo que se ha separado? No me interesa ninguna cosa suya, yo he vuelto a vivir”, ha sentenciado.

María Teresa Campos
GTRES

Asimismo, María Teresa Campos ha dejado claro que Edmundo no ha recogido todavía las cosas de su casa y que ella será la primera que avise cuando esto ocurra. El pasado 6 de febrero, sin ir más lejos, ya se rumoreó sobre la posibilidad de que el humorista hubiera acudido a la vivienda de la periodista para llevarse sus pertenencias, algo que ella misma negaba. “Si fuera la mudanza, tendría que traer tres contenedores”, aseguraba con mucha simpatía.

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Mientras que continúa con su búsqueda de piso, María Teresa Campos también ha tenido tiempo para recibir a Narcís Rebollo, Eugenia Martínez de Irujo y la hija de esta, Cayetana Rivera. La periodista decidió invitarlos este miércoles 19 de febrero a comer y dejó claro así la buena relación que existe entre ambas familias desde hace ya muchos años.