María Casado es una caja de sorpresas. Desde que dejó los informativos para hacerse cargo de La Mañana, hemos descubierto una faceta muy diferente de la presentadora. Mucho más divertida, ingeniosa, rápida y cercana. Claro que las noticias tampoco dan mucho margen para ello. Pero es que, ahora, ha confesado lo que de verdad le gustaría hacer. Algo que no ha experimentado todavía y que muere de ganas por conseguir... ¡Y es una locura muy interesante!

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Por si no tuviese bastante con presentar un programa diario y en directo, María Casado ha sacado tiempo durante estos últimos años para publicar un libro. Uno dedicado a la televisión y donde la presentadora se ha dedicado a escarbar en la historia de una forma exhaustiva. Ha hablado con los que comenzaron la televisión en España, se ha metido por todos los rincones de RTVE y ha conseguido anécdotas e historias jamás contadas. Todo un trabajo de periodismo.

El libro de llama Historias de la tele y le ha servido a Casado para hacerse una tourné por otros medios con la excusa de presentarlos. Algo que a la presentadora le viene como anillo al dedo. María es arte puro. Y no lo decimos -solo- porque ejerciera de madrina en nuestra fiesta del 100 aniversario, ¡es que es la pura verdad! Tanto se suelta en las entrevistas que termina confesando sus más oscuros secretos. Profesionales, que quede claro.

La presentadora ha pasado por La Ventana donde ha tenido oportunidad de charlar sobre su libro, su trayectoria y sus planes de futuro. “¿Dejarías la tele?”, la preguntaban. “No tendría ningún problema en ello”, respondía de forma tajante. “Amo lo que hago, me gusta, lo disfruto, pero no soy de amarrarme a una silla. Soy muy inquieta”. ¡Y que lo diga! Si no para en ningún momento... Desde las 5 de la mañana que se levanta.

“¿Te digo la verdad?”, comenzaba Casado cuando le preguntaban sobre qué le gustaría hacer a partir de ahora. “Me encantaría hacer un late night en la tele muy gamberro”. ¡Cambio radical! Pasar de las mañanas a encargarse de la noche. Con entrevistas, debates, polémicas, lo que sea. Y seguro que no tendría ningún problema. Su nombre, de hecho, ya sonó para hacerse cargo de Operación triunfo.

Ojalá alguien esté escuchando ahora mismo y comience a producir el programa. ¡Ojalá!