Su vuelta a los escenarios ha sido muy dura. El 9 de noviembre, Antonio Orozco se venía abajo ante su público que quería arroparle en una noche tan especial tras haber perdido a la madre de su hijo. El concierto que llevó a cabo en Alcobendas dejó a todos con el corazón en un puño cuando le vimos romperse. Solo un par de días más tarde su compañera y amiga Malú le mandaba unas palabras de aliento que tan bien le habrán venido.

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La cantautora acudía como invitada a los premios de los 40 Principales, donde, además, presentaría su nuevo trabajo, Invisible. Antes de entrar al evento, atendía a la prensa donde no podía obviar la pregunta sobre cómo se encontraba Antonio, que ejerce como asesor en La Voz, aunque otras veces también ha sido coach con ella, pugnando por las voces de los nuevos talentos.

“No es fácil”, decía la sobrina de Paco de Lucía sobre el momento que le ha tocado atravesar al catalán. Hace un par de semanas, Susana Prat, con la que Orozco tuvo a Jan, fallecía tras haber luchado contra una larga enfermedad. El cantante decidió cancelar su gira para estar al lado del pequeño, y el 9 volvió a reanudar los conciertos. “Es muy difícil. Pero él es muy grande y todo va a ir bien”, decía positiva Malú.

Estas palabras llegan como una bocanada de aire fresco y positivo para el cantautor, que se enfrenta al reto más amargo: superar una dolorosísima pérdida, la de una de sus grandes amigas, uno de sus amores, la madre de lo que más quiere en este mundo. Siempre que se venga abajo, esperamos que las palabras de su compañera sean un bálsamo para él: “todo va a ir bien”.