Mordiéndose el labio, controlando las emociones para no llorar ante las cámaras, y ocultando su mirada azul, Lydia Lozano ha afrontado el día que no quería que llegara nunca. La colaboradora de 'Sálvame' se ha sometido este jueves a una delicada operación de espalda después de estar soportando grandes dolores desde el fin de semana. Entre sollozos, ella misma contaba a sus compañeros este martes el inconveniente de salud al que se enfrenta en la mesa de operaciones. Su marido Charly ha vuelto a ser su apoyo fiel e incondicional, viendo lo emocionalmente tocada que la ha dejado la noticia.

Tras su ingreso esta mañana sus compañeros de 'Sálvame' han estado muy pendientes del estado de salud de la periodista. Finalmente, Omar Suárez ha confirmado que operación de Lydia Lozano ha sido "un éxito absoluto". Ahora, la colaboradora comenzará un periodo de rehabilitación y recuperación en el que tendrá que llevar un chaleco, caminar y ser consciente de que tiene que tomarse todo con muchísima calma. La intervención de esta vértebra ha durado una hora y media aproximadamente.

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Los gestos preocupados del rostro de Lydia Lozano daban cuenta esta mañana, a su llegada al hospital, de su tristeza y miedo a pasar por quirófano de nuevo. Lydia Lozano tenía que operarse sí o sí de la espalda después de que, tras acudir a urgencias, le informaran que había un problema en su columna vertebral que la estaba haciendo imposible llevar su día a día con normalidad. La octava vértebra se habría fracturado, afectando a la séptima."Menuda racha llevo", decía entre lágrimas ante las cámaras de su programa.

Lydia Lozano nerviosa antes de su inminente operación de espalda

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Gtres

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La operación de Lydia revertía cierta preocupación pues la colaboradora televisiva padece osteoporosis, una enfermedad de los huesos que los debilita. Tampoco acompañaba su estado anímico después de haber tenido que pasar por el quirófano en dos ocasiones más en el último año. En 2021, se operó de las cervicales y recientemente del brazo tras un aparatoso accidente doméstico. Afortunadamente, la operación ha sido un éxito y ahora toca cuidarse.

"El quirófano me agobia"

Lydia Lozano ha llegado al Hospital Vithas Madrid La Milagrosa acompañada de su marido Charly. El arquitecto la ha dejado en la puerta del centro hospitalario mientras él iba a aparcar el coche. De nuevo, está a su lado para insuflarle valor y calmar los nervios que arrastra desde que le dieron la noticia de que tenía que volver a la mesa de operaciones. "Estoy de los nervios, he estado vomitando toda la noche, y fatal. Meterme en quirófano me agobia", confesaba entre lágrimas a Jorge Javier, quien intentaba calmarla desde plató.

Los dolores son tan intensos que han impedido a Lozano cumplir sus compromisos profesionales estos días. "No puedo moverme de la cama", revelaba entre la frustración y la angustia. La incómoda sensación no la ha abandonado tampoco esta mañana al llegar al hospital. Allí permanecerá dos días después de la operación. Entonces, si los médicos lo ven conveniente y observan que evoluciona favorablemente, la dejarán volver a casa.

Una recuperación lenta

La preocupación de la tertuliana también viene al pensar en la recuperación que le espera. Tal como avanzó a principios de semana, será "lenta" y le llevará semanas estar al 100%, un lapso de tiempo en que la rehabilitación consistirá en "caminar mucho" y llevar un "incómodo chaleco" para corregir, mantener la postura y evitar presión sobre la zona afectada.

Todos recordamos las imágenes de Lydia en 2021 cuando volvió a 'Sálvame' tras operarse las cervicales, que tenía "totalmente aplastadas". Fue un duro golpe para Lozano, que tuvo que estar bastante tiempo con curas y una ardua rehabilitación. Como quiso volver cuanto antes a plató, el equipo de 'Sálvame' hizo todo lo posible porque estuviera lo más cómoda posible y le facilitaron una silla ergonómica para poder aguantar las cuatro horas de directo.