Ha costado pero, por fin, la justicia se ha pronunciado acerca de uno de los inmuebles de la familia Franco que más indignación y quebraderos de cabeza ha generado en la opinión pública. El Pazo de Meirás, bastión de lucha de los descendientes del dictador, deja de estar en manos de los Franco. Así lo ha determinado el Juzgado de primera instancia número 1 de A Coruña, estimando de forma íntegra la demanda interpuesta por el Estado para recuperar una propiedad cuya donación se ha considerado ahora nula.

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Fe una simulación. Así lo determina la sentencia dictada por el Juzgado de primera instancia número 1 de A Coruña. La donación del Pazo de Meirás no fue realizada al Jefe del Estado, según reza el pronunciamiento judicial, sino a Francisco Franco en particular. Fue, por tanto, una ficción, asegura la jueza, con el único objeto “de poner el bien a su nombre”. Por tanto y en consecuencia, dictamina que esta donación se considera nula y la titularidad del inmueble recae en el Estado.

Un revés con el que la familia Franco no contaba, o al menos no parecía contar, a tenor de los enormes obstáculos que han rodeado siempre al Pazo. No obstante, los herederos del dictador siguen teniendo una última posibilidad, pues contra la sentencia cabe recurso ante la Audiencia provincial.

El Pazo en venta

Desde que en 2008 la Xunta de Galicia declarara el Pazo de Meirás Bien de Interés Cultural. los Franco se habían visto obligados a abrir su lujosa casa de verano al público. No les quedó más remedio que aceptar. Pero lo hicieron a regañadientes y más de una vez se 'olvidaron' de abrir las puertas de su casa y recibieron la multa correspondiente.

Tras la muerte de que Carmen Franco, sus familiares decidieron terminar con tantos conflictos y problemas y ponerlo en venta por 8 millones de euros. Una operación que nunca llegó a buen puerto.