"Cuando tengo cámaras a la puerta de mi casa, pienso: 'Qué habrá hecho Álvaro', porque yo nunca hago nada...", reconocía, divertida, Lara Dibildos, que siempre se ve obligada a responder cuestiones acerca de Álvaro Muñoz Escassi. Lara y Álvaro tienen un hijo en común, Alvarito, y siempre han mantenido una excelente relación, hasta el punto de que Anna Barrachina, hija del jinete, se instaló en Madrid en casa de Lara.

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Lara Dibildos, que ayer se estrenó como colaboradora de 'Viva la vida', habló, una vez más, de Escassi y de su supuesta hija secreta, Anna Barrachina. "La vida de Álvaro me la sé, pero no la quiero contar. Tengo la grandísima suerte de que nos llevamos muy bien y nos contamos casi todo". Sobre Anna comentó: "Anna era una hija secreta para todos menos para mí. Yo la había cuidado desde chiquitita, por eso cuando salieron las fotos de ‘nueva novia’ me eché las manos a la cabeza", recordó. Lara era una de las pocas personas a las que Escassi había revelado su secreto.

Era 2015 cuando supimos de la existencia de Anna Barrachina, 'la hija secreta' de Escassi. Anna nació fruto de una relación de cuando Escassi tenía 19 años y Mercedes Barrachina, 34. Mercedes y su marido regentaban una cuadra en Alemania, y Álvaro estuvo un tiempo trabajando con ellos. Mercedes se quedó embarazada y tuvo una niña, que legalmente era de su marido. Escassi no supo que había sido padre hasta que, cinco años después, regresó a Alemania y vió a la pequeña. "Cuando me bajé del coche vi a una niña pequeñita con cara de traviesa que me miraba. Al lado estaba su hermana mayor a la que yo ya conocía. Mi sensación fue de quedarme sin palabras y como que me faltaba el aire. La niña era igual que yo. En ese momento tuve claro que esa niña rubita era hija mía", reveló a Hola.

Con los años y con la fama de mujeriego de Escassi –fama ganada a pulso todo hay que decirlo–, unas fotos del jinete con su hija, que ya tenía 20 años, confundieron a todos, pues enseguida se pensó que se trataba de una nueva conquista. Nada más lejos de la realidad, Escassi habló largo y tendido de su hija, orgulloso de la bella mujer en la que se había convertido. Anna se trasladó a Madrid y se instaló en casa de Lara Dibildos. "No se quedó conmigo en calidad de hija de Álvaro, sino como hermana de mi hijo".