Kiko Matamoros se ha acabado rompiendo en directo. En la tarde del 29 de noviembre, el colaborador de 'Sálvame' se ha abierto en canal y ha confesado el mayor temor por lo que podría traer su separación de Makoke. Un miedo que en este día se ha materializado de la forma más devastadora para él.

Después de disertar sobre los últimos momentos de la convivencia en el domicilio conyugal, ha acabado poniendo en palabras lo que más le ha perturbado y dolido: que su relación con su hija Anita se vea dañada. "He escrito a mi hija esta mañana y no me ha contestado", afirmaba mientras se le quebraba la voz.

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"Me da mucha pena", decía con los ojos llorosos y haciendo un esfuerzo sobrehumano por contener las emociones. Y es que este detalle le ha traído a la memoria los peores momentos de su relación con sus hijos mayores, Laura y Diego. Así lo ha expresado: "Me da miedo volver a pasar por lo que ya he pasado y las consecuencias. Estoy destrozado porque no quiero pasar otra vez por la misma situación".

Viéndole tan sumamente afectado, sus compañeros le intentaban animar. Carlota Corredera le recordaba lo mucho que le "adora y respecta" Anita, pero le ha sugerido que, es probable que necesite "tiempo" para digerir todo lo que está pasando. Asimismo, Mila Ximénez, desde su experiencia, considera que los hijos "no tendrían que posicionarse" en una situación como esta.

La presentadora le ha animado a ir a verla a Milán, donde se encuentra estudiando Diseño de Moda, pero Kiko ha afirmado que no lo encontraría "conveniente", pues "no quiero hacerla sentir incómoda". Quizás no tenga que viajar hasta la ciudad italiana para limar asperezas con su hija, pues Anita se encuentra en Madrid hasta que acabe el fin de semana.