La familia Franco ha recibido este martes 20 de abril una buena noticia. Después de que la justicia fallara en su contra y les obligara a entregar el pazo de Meirás, en esta ocasión les han dado la razón.

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La sección tercera de la Audiencia Provincial de A Coruña ha revocado el auto del Juzgado de Primera Instancia que ordenaba depositar a favor del Estado todos los muebles y accesorios que había dentro de la que fuera la residencia del verano del dictador. Ni sillas, ni vajillas, ni alfombras o cuadros. El Gobierno no podrá quedarse nada, a pesar de los informes de Patrimonio Nacional que apuntan a que se trataría de un expolio.

Exhumación Franco
Gtres

El tribunal ha estimado el recurso que interpuso la familia Franco y condena a la Administración a indemnizarlos por los daños y perjuicios. Eso sí, la resolución deja abierta la puerta a que el Estado pueda reclamar en otro pleito judicial los bienes, ya que no lo hizo en la demanda inicial.

El Estado sí que podrá mantener dos estatuas de Mestre Mateo ya que están catalogadas como Bien de Interés Cultural. El resto de objetos, entre los que se encuentran objetos personales de Pardo Bazán, continuarán en posesión de la familia franco. Todo a pesar de que la Xunta inició con carácter de urgencia el pasado noviembre el expediente para protegerlos como Bien de Interés Cultural. Además, el Gobierno solicitó un inventario cautelar al juez. No obstante, no reclamaron los bienes que hay dentro del palacio, por lo que esos pertenecen a los anteriores propietarios.

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No obstante, el juzgado abre la puerta a que la Administración demande la titularidad de los objetos en otro proceso judicial. “Esos argumentos podrán utilizarlos, en su caso, como fundamento de una demanda reivindicando el mobiliario”, se puede leer en la sentencia.