La familia de Nacho Vidal está de enhorabuena. La justicia por fin a aceptado el cambio de nombre legal de su hija transexual y también el de género. La buena noticia llega después de tres años de lucha en los juzgados para que permitieran a la niña llamarse Violeta.

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Violeta, que ahora tiene ya 10 años, se ha tomado la noticia con toda la naturalidad del mundo. Y es que para ella es muy difícil comprender que no le permitieran ser quién es en realidad. Por eso, cuando le dieron finalmente la noticia su reacción no fue lo que sus padres esperaban.

Nacho ha revelado que cuando fue al juzgado a recoger la documentación lloró de la emoción al ver cumplido el sueño de su hija. "Cuando la funcionaria del juzgado me dijo que lo habíamos conseguido lloré con ella", dijo en 'Sábado Deluxe'.

"Le preguntamos qué le parecía y esperábamos que diera saltos de alegría". Sin embargo, la niña se limitó a decir: "me parece correcto" y es que parece que para ella era algo mucho más natural.

Por eso, Nacho ha querido hacer una reflexión: "Me quejo del libre albedrío de la justicia. Si un caso como este cae en las manos de un fiscal que va a la iglesia los domingos, te lo deniegan. Si te toca uno que haya sido hippy y que crea en el amor y la convivencia, sí que te lo da".