Paloma Cuevas ha vivido un verano de lo más complicado. La ‘socialité’ se vio en el centro de todas las polémicas después de que se confirmara su ruptura con Enrique Ponce y que este comenzara una más que comentada relación con Ana Soria. Tras más de 20 años de matrimonio, su vínculo con el torero está a punto de llegar a su fin. La pareja planea legalizar en los próximos días su separación, que tendrá lugar de mutuo acuerdo.

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Con esta firma, Paloma Cuevas podrá dejar atrás unos meses duros para ella en los que, además, ha tenido que ver como Enrique Ponce paseaba su amor con Ana Soria. El torero no se ha escondido y ha presumido de relación con la joven estudiante de Derecho a través de las redes sociales. Además, no ha dudado en aparecer en diversos programas de televisión para defenderla a capa y espada.

Ponce y Ana soria

Una estrategia que choca con la que ha tenido Paloma Cuevas. Desde el principio, la ‘socialité’ ha intentado controlar los tiempos y las informaciones que se publicaban sobre ella. La expareja de Enrique Ponce incluso se ha puesto una jefa de prensa que es la encargada de hablar con los medios de comunicación. Mientras que el torero ha entrado en directo en programas de televisión, ella apenas ha concedido alguna entrevista. Tras esto, el más absoluto silencio.

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Esta no es la única medida que ha tomado Paloma Cuevas para mantenerse alejada de todas las miradas. La empresaria optó nada más saltar la noticia por mantener su perfil de Instagram privado para así evitar que las instantáneas que cuelga se pueden hacer públicas. Una táctica muy diferente a la de Enrique Ponce y Paloma Cuevas, quienes no han parado de subir fotografías en las que presumen de su relación. Con esta estrategia, la ‘socialité’ ha conseguido cuidar su imagen antes de la firma del divorcio, con la que va a terminar legalmente con su matrimonio con el torero.