Belén Estebanha sido la gran protagonista este lunes en 'Sálvame'. Desde el agrio choque que mantiene con Belén Rodríguez por Rocío Carrasco y Antonio David, pasando por su posicionamiento con Rocío Flores en su experiencia como madre. Sin embargo, el plato fuerte de su intervención televisiva esta tarde ha quedado reservada para el final: el viaje de Jesulín de Ubrique y María José Campanario a Nueva York. Como era de esperar, la colaboradora no se ha mantenido al margen y ha lanzado un 'órdago' demoledor y elegante.

Artículo relacionado

Tal como adelantaba La Otra Crónica y confirmaba después 'Socialité', el matrimonio se encuentra en la Gran Manzana acompañando a su hija Julia, quien tiene pensado continuar sus estudios allí. Belén sabía que tenía que dar la cara en este tema, aún sabiendo lo delicado que es teniendo en cuenta que lo debía hacer sin traicionar la palabra de su hija Andrea de mantenerla al margen.

Dejando claro los límites de su 'dardazo', se ha enfocado en el padre de su hija, haciendo referencia al momento en que ella misma tuvo que resolver la situación de la formación superior de Andrea, asumiendo la importante fuerte inversión y todos los detalles en los que ahora mismo se encuentra concentrado el extorero y su mujer. Tirando de ironía, Belén le ha lanzado un 'pildorazo' que ha arrancado los aplausos de sus compañeros: "Me alegro un montón de que vaya a conocer el sitio donde va a estudiar, que se preocupe y que la acompañe". Aunque, ha matizado sin dobles sentidos que se "alegra", sobre todo, porque Julia puede contar con sus padres en un paso tan decisivo en su vida.

"¡Qué buen padre eres con una parte!", continuaba disfrutando cada palabra de su mensaje a Jesulín. Con una lógica aplastante, ha defendido el trato igualitario con los hijos dentro del seno familiar, aunque ese esté roto. Y lo ha hecho recordando el trato que recibieron ella y sus hermanos de sus padres: "En mi casa, no somos la mejor familia, pero me han enseñado que sus tres hijos hemos sido siempre iguales". Y, para acabar, un último 'zasca': "La evidencia queda. Solo te digo una cosa: suerte y al toro".