Después de una tarde en el cine, esta vez las reinas Letizia y Sofía llevaron a la princesa Leonor y a la infanta Sofía al Auditorium de Palma, donde se representaba 'El lago de los cisnes', la obra cumbre de Tchaikovsky interpretada por el Ballet de Moscú, que este año celebra su treinta aniversario.

Mientras el rey regateaba en la Copa del Rey, doña Letizia y doña Sofía optaron por asistir a una representación de la obra de ballet clásico más conocida. El ballet es una de las artes que apasionan a la reina emérita y seguro que desea transmitírsela a sus nietas.

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La reina Letizia lució para la ocasión un vestido de tirantes en contraste de blanco y negro, una de las combinaciones de color más de moda y una de las favoritas de la reina. Doña Sofía, por su parte, optó por su indumentaria favorita en verano: pantalones y un amplio kaftán estampado. La princesa Leonor llevó un pantalón azul marino con blusón de mangas abullonadas en blanco, mientras que la infanta Sofía lució un conjunto de falda y blusa en blanco.

Desde que se produjera el lamentable incidente en la misa de Pascuadel año pasado, cuando la reina Letizia no permitió que la reina Sofía se hiciera una foto con sus nietas, la relación entre ambas reinas, al menos de cara a la galería, ha mejorado mucho. Aunque las apariciones públicas de las hijas de los Reyes, Leonor y Sofía, están muy dosificadas, aprovechan las vacaciones mallorquinas para escenificar que no existe ningún problema entre la reina Letizia y la reina emérita Sofía.